La crisis se ha llevado consigo casi la mitad de las cajetillas de tabaco que se vendían en España. Tal como acaba de publicar el Comisionado para el Mercado de Tabacos, los españoles compraron 2.323 millones de cigarrillos en 2016, cifra muy lejana a los 4.505 millones de 2006.

Una reducción que no ha dolido demasiado a las arcas del Estado, que gracias a la subida del precio (del que el 80% son impuestos), ha ingresado por las ventas de 2016 más que 10 años antes (10.311 millones de euros en 2016 frente a 10.154 en 2006). No en vano, el tabaco es la quinta fuente de recaudación de impuestos para el Estado.

 

Aunque el consumo de cigarrillos haya caído vertiginosamente, no ha sido así el consumo de tabaco, ya que muchos de esos fumadores que antes compraban cigarrillos se pasaron a otras modalidades más baratas, especialmente al tabaco de liar, cuyo consumo ha crecido un 43% desde el inicio de la crisis.

También han crecido el consumo de cigarros y cigarritos, que se han duplicado desde 2006; y el de picadura de tabaco para pipa, que casi se ha cuadruplicado. Estas dos últimas modalidades de tabaco suponen menos del 5% del volumen total del tabaco.

Para la industria del tabaco, 2016 ha sido un año de leve caída en comparación con 2015. Las ventas de tabaco han caído un 0’56% y su reflejo en la facturación ha sido un 0,4% menos de ingresos, hasta los 11.858 millones de euros. La subida de precios y la lucha contra el contrabando, han destacado desde la asociación empresarial del tabaco, ADELTA, han contribuido a amortizar la caída de la recaudación fiscal, que ha sido en 2016 de 9.110 millones de euros.

Para la patronal del tabaco el último año ha sido “muy complejo” por la adaptación a las nuevas exigencias de la Directiva europea de Productos de Tabaco, en vigor desde el pasado 20 de mayo. La nueva normativa obliga a cambiar el envasado y etiquetado y, por tanto, los procesos de fabricación e impresión. Además, ha explicado el director general de ADELTA, Juan Páramo, en España aún no se ha traspuesto la directiva pero “la industria del tabaco ha tomado la iniciativa para llegar a tiempo con los plazos y requerimientos exigidos por Bruselas y ha adaptado ya la mayoría de las cajetillas de cigarrillos y envases de tabaco para liar”.  Páramo ha subrayado que la industria española del Tabaco necesita que la Directiva se trasponga de forma urgente para dar seguridad jurídica a la actividad.

En cuanto a las cajetillas más vendidas, en 2016 Marlboro continúa en primer lugar en ventas (con el 17’5% del mercado), seguida por Winston (12,3%) y Chesterfield (8’5%). Por detrás se sitúan, con poco más del 7% cada una, Camel y Fortuna.