Ryanair inició a finales de 2013 un giro total en su relación con el cliente. Empezó a escuchar las grandes quejas del viajero para mejorar una imagen muy dañada por años de servicio espartano y que le estaba costando que muchos rivales le ganaran terreno en mercados clave (entre ellos, España).

Hasta entonces se limitaba a defender su modelo ultralowcost, basado en tarifas baratas y una garantía de puntualidad… y ya. Pero hace ya tres años la compañía irlandesa empezó a eliminar los aspectos que más molestaban a sus clientes: rebajó los suplementos por olvidar imprimir la tarjeta de embarque o por superar con el equipaje las dimensiones exigidas, eliminó la estruendosa megafonía en vuelos de primera y última hora del día, permitió a los pasajeros llevar un segundo bulto pequeño en cabina…

La aerolínea se plantea prohibir las mochilas como segundo bulto en sus aviones

Ryanair se propuso no sólo ser barata y puntual, también quería ser simpática. Y desde entonces no han dejado de dispararse el número de pasajeros, los ingresos, los beneficios… Quería ser simpática, y quiere seguir siéndolo, pero no si es a costa de la sacrosanta puntualidad de sus vuelos y si pone en riesgo el tiempo mínimo que pasa desde que un avión aterriza y vuelve a salir volando.

Y es que el gigante del bajo coste ha detectado que su decisión de permitir un segundo bulto a sus pasajeros está afectando a su puntualidad, porque algunos clientes suben a bordo un equipaje adicional demasiado grande, lo que acaba obligando a llevar de manera improvisada parte de las maletas a bodega y retrasando la salida del avión.

Así que Ryanair reconoce que se plantea cambiar su política de equipajes de mano y restringir decididamente el volumen y el tamaño de los segundos bultos, según confirma el director de Marketing del gigante europeo, Kenny Jacobs.

La aerolínea no volverá a prohibir que los pasajeros suban con un segundo bulto a la cabina, eso está descartado. Pero la compañía sí está estudiando prohibir que ese segundo bulto sea una mochila, permitiendo únicamente que los clientes suban con una maleta pequeña y con un bolso de mano.

La rebaja de tasas, al bolsillo del pasajero

Ryanair ha sido tradicionalmente una de las voces más críticas con la política tarifaria de Aena. La aerolínea, que en 2012 llegó a cerrar rutas y recortar vuelos en respuesta a la subida de las tasas de los aeropuertos españoles, ahora se felicita por la decisión del Gobierno de imponer una rebaja de las tarifas contra el criterio de Aena.

La compañía de bajo coste ve la rebaja decretada para los próximos cinco años (a razón de un 2,2% cada ejercicio) como una garantía de que seguirá creciendo durante ese periodo y ha confirmado su intención de repercutirla en el precio que pagan sus clientes por los billetes.

El gigante del bajo coste prevé volver a disparar un 10% sus pasajeros en España este año, hasta 38 millones

Ryanair ha confirmado su intención de que España –donde ya es la mayor aerolínea desde hace seis años– siga siendo uno de sus grandes polos de expansión. El grupo ha anunciado la apertura de tres nuevas rutas en Madrid (Bari, Glasgow y Praga) y la extensión al invierno de ocho conexiones que hasta ahora sólo operaba en la temporada estival (Cagliari, Lamezia, Luxemburgo, Nápoles, Newcastle, Nuremberg, Palermo y Verona).

Asimismo, Ryanair también inaugurará la próxima temporada de invierno rutas desde Barcelona a Cracovia, Luxemburgo, Praga y Venecia, y ampliará las hasta ahora conexiones veraniegas con Bruselas y Nápoles.

Ryanair prevé disparar otro 10,5% su cifra de pasajeros en el mercado español este año, hasta alcanzar los 38 millones de usuarios. Una estimación que puede acabar quedándose corta, porque la compañía aún no ha incluido en ella. el impacto positivo que augura que tendrá en el tráfico la rebaja de las tasas de Aena.