Snapchat sigue dando pasos hacia su estreno en bolsa. La plataforma social registró en la noche de este jueves ante la SEC (el regulador de los mercados de Estados Unidos) el folleto de su salida a bolsa, que está previsto que tenga lugar en marzo.

La compañía prevé dar su salto a Wall Street con una valoración de entre 20.000 y 25.000 millones de dólares (entre 18.600 y 23.275 millones de euros) y cuenta con captar unos 3.000 millones de dólares mediante la venta de sus acciones. Estas cifras convertirían la operación en la mayor salida a bolsa de una compañía tecnológica desde el estreno de Alibaba en 2014.

El Financial Times británico ya informó en octubre de que las entidades estadounidenses Morgan Stanley y Goldman Sachs serían los encargados de pilotar el proceso de salida al parqué, una operación en la que también han estado involucrados JP Morgan, Barclays, Credit Suisee y Deustche Bank.

En el dossier que han presentado ante los reguladores norteamericanos, Snap Inc -como quedó renombrada la compañía- informó de pérdidas por 514 millones de dólares, un 38% más. Los ingresos, por otra parte, se dispararon hasta los 404 millones de dólares, 376 millones de euros, pese a que las previsiones previas hablaban de que la cifra estaría entre los 250 y los 300 millones de dólares.

«Hemos registrado pérdidas operativas en el pasado, esperamos tener pérdidas operativas en el futuro y puede que nunca seamos capaces de ser rentables», advirtieron los responsables de Snap Inc en el mismo dossier.

Es cierto que Snapchat aún no ha demostrado su capacidad para generar grandes ingresos que ayuden a justificar una salida a bolsa de tal magnitud, si bien las previsiones dictan que para el cierre de 2017 las ventas pueden rondar los 1.000 millones de dólares.

El número de usuarios creció en el cuarto trimestre un 48% y ya se sitúa en el entorno de los 160 millones de usuarios diarios, una cifra que ha crecido desde los 107 millones con los que comenzó el año 2016.

Vías de ingresos

El gran problema de Snapchat está en su diversificación. Más allá de la incursión en el mundo del hardware con sus Spectacles, sus ingresos llegan de la publicidad. De momento es complicado medir el número de impactos que tienen estos anuncios, pues las métricas no son igual de estables que las que presentan rivales como Facebook o Twitter.

Teniendo esto en cuenta, los informes de e-Marketer, una firma norteamericana de estudios de mercado, vaticina que para 2017 los ingresos por publicidad repuntarán un 155% hasta los 936 millones de dólares, unos 850 millones de euros. De confirmarse estas expectativas, las previsiones de la compañía quedarían cumplidas.

Cuando se complete el proceso de debut bursátil, el CEO de Snapchat, Evan Spiegel, quedará muy reforzado. Spiegel está siguiendo la misma estrategia que usó Mark Zuckerberg en Facebook -compañía que intentó hacerse con Snapchat por 3.000 millones en 2013- y se comenzará a colocar títulos sin derecho a voto para mantener el control de la firma.

Como curiosidad, Bloomberg ha informado de que Snapchat se gasta anualmente 890.339 dólares, casi 830.000 euros, en el concepto seguridad para Mr. Spiegel. Parece que las cosas en Venice, California, no son tan idílicas como podríamos pensar.