La CEOE ya no esconde sus diferencias con el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Después de que en el mes de septiembre le pidiera en una carta privada que se pensara mejor el incremento de los anticipos a cuenta de las grandes empresas (cosa que Montoro desoyó), ha distribuido un informe este martes replicando al ministro en el que asegura que, en contra de lo que dijo en sede parlamentaria, estas compañías no tributan a un tipo efectivo del 7%, sino del 19,2%.

La patronal muestra así su hartazgo frente al perfil más social mostrado Montoro en sus últimas comparecencias parlamentarias en plena campaña por recabar apoyos a los Presupuestos de 2017.

Hacienda no solo ha cargado las tintas de ajuste fiscal sobre las empresas –las últimas medidas fiscales de diciembre prevén una subida de impuestos para las sociedades de 4.300 millones–, sino que Montoro ha llegado a decir que estas medidas se justifican porque “no se puede aceptar” que las grandes empresas se beneficien de deducciones que reducen su tributación del 25% nominal en el Impuesto de Sociedades, a un tipo real del 7%.

Según la patronal, las grandes empresas españolas pagan un tipo efectivo del 19,2%, en línea con muchos países de la UE, con lo que los datos que maneja Hacienda “no reflejan la realidad” si se analizan los datos de la Agencia Tributaria.

Así, la CEOE señala que, de acuerdo con el organismo tributario, existe el tipo efectivo sobre base imponible y el tipo efectivo sobre resultado contable. Este último tipo fue del 6,9% en 2014 para grandes empresas y grupos consolidados y del 13,9% para pymes, y es este tipo, según la patronal, el que se usa de «manera incorrecta» para tratar de medir la presión fiscal de las empresas, afirmándose que las grandes pagan sobre un 7% y las pequeñas un 14%.

Sin embargo, la organización empresarial precisa que este 6,9% resulta de comparar los resultados contables positivos con la cuota tributaria, pero que el Impuesto sobre Sociedades no se paga sobre el resultado contable, sino sobre la base imponible positiva. Por lo tanto, indica que sería «más correcto» utilizar el otro tipo efectivo sobre base imponible, es decir, aquel que recoge la relación entre cuota y base imponible.

Atendiendo a este tipo efectivo y según los datos de la Agencia Tributaria para 2015, las grandes empresas pagaron un 19,2%. «Utilizar el porcentaje sobre la base imponible a la hora de calcular el tipo real de tributación es lo correcto, ya que la base imponible es el verdadero resultado a efectos tributarios», subraya la patronal.

En este sentido, añade que esta base imponible se calcula aplicando al resultado contable los ajustes extracontables que establece la misma ley del impuesto, por lo que «hay motivos para que los ajustes que reducen el resultado contable sean más altos en los grupos consolidados que en las sociedades individuales».

El Ibex 35 paga incluso un 21%

En cuanto a las grandes empresas del Ibex 35, CEOE asegura que el tipo efectivo está alrededor del 21% del resultado contable mundial, considerando tanto los resultados obtenidos en todos los países en los que operan como los impuestos sobre beneficios pagados en el extranjero.

La patronal recalca además que existen determinadas empresas en los que el tipo efectivo excede del 30%, aquellas que pagan más impuestos que los que pagarían si solo obtuvieran beneficios sujetos a tributación en España.

Frente a lo «tantas veces repetido», CEOE asegura que el tipo efectivo medio en el Impuesto sobre Sociedades de las empresas en España es del 18,2%, el de las grandes empresas asciende a un 18,8%, y el de las empresas de reducida dimensión es del 21%.

Pide contabilizar también las cotizaciones sociales

Además, considera que al analizar la presión fiscal empresarial habría que incluir también las cotizaciones sociales a cargo de la empresa, que en 2015 se elevaron a 85.000 millones de euros, un importe por encima de la recaudación por otros impuestos como por el IVA o el IRPF.

«Es obvio que las grandes empresas en España no tributan a esos tipos tan reducidos. Si así fuera nos convertiríamos en un punto de atracción de empresas y competiríamos con países como Irlanda, cuyo tipo impositivo, del 12,5%, considerado muy atractivo, casi duplicaría al que existe en España de acuerdo con las declaraciones», agrega la CEOE, que recuerda que las grandes empresas «no hacen cola para traer sus centros de operaciones en España».