Desde hace semanas las elecciones de Francia tienen en vilo a los mercados. La posibilidad de una victoria de la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, parece inquietar a los inversores, lo que se ha traducido en un notable repunte de las rentabilidades de los bonos galos.

Este nerviosismo parece estar respaldado por los números. Y es que una victoria de Le Pen en los comicios que tendrán lugar entre los próximos meses de abril y mayo se traducirían en un repunte de los costes de la deuda gala de hasta 30.000 millones de euros al año.

Así lo ha señalado el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, en una entrevista concedida a una radio francesa y que recoge el diario Financial Times. En opinión del también miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), la pretensión de la líder del Frente Nacional de referenciar a una nueva moneda unos 1,7 billones de deuda de Francia (el 80% del total) en los seis meses posteriores a una hipotética victoria electoral, resultaría en un notable incremento de los costes de la deuda gala. Francia cuenta con una deuda superior a los 2 billones de euros, que representa un 94% del PIB, los niveles más elevados en dos décadas.

Francia cuenta con una deuda superior a los 2 billones, que supone el 94% del PIB, máximos en dos décadas

Villerroy se ha mostrado contrario a la posibilidad de que Francia abandone la moneda única europea y advirtió contra los planes de Le Pen de embarcarse en una política de bombardeo de gastos que debería financiar el banco central galo. Según el banquero, este tipo de «monetización» de la deuda representa una amenaza para la independencia de la institución y, recordó, ha sido prohibida por todas las grandes economías del mundo.

Estas declaraciones llegan poco después de que el miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Benoit Coeure, manifestara su convicción de que la salida de la zona euro que propugna Le Pen conduciría a Francia hacia el empobrecimiento y a un elevado desempleo e inflación. Las agencias de ráting, como Moody’s o S&P, también se han mostrado en contra de los planes de la candidata, señalando que supondría la declaración de impago del país.

La inquietud de los mercados por la situación en Francia sigue siendo perceptible en los mercados de deuda, donde la rentabilidad del bono a 10 años se mantiene en sus niveles más elevados desde 2015, en el entorno del 1,06%, muy por encima del 0,1% en que se situaba el pasado septiembre.

«El flujo de elecciones sobre la campaña de Marine Le Pen sigue siendo preocupante para los inversores internacionales. Todavía esperamos que Le Pen pierda las elecciones, pero somos conscientes de que el mercado de bonos del gobierno francés podría seguir siendo volátil en los próximos meses», señala Markus Allenspach, responsable de análisis de renta fija de Julius Baer.

La preocupación se ha incrementado a raíz de los escándalos políticos que han afectado al líder conservador François Fillon, considerado hasta entonces favorito para la victoria, que ha visto descender bruscamente sus apoyos en las encuestas. En este sentido, el medio galo The Journal de Dimanche informa de que la fiscalía tiene previsto dar nuevos pasos en la investigación que afecta a Fillon.

Los expertos creen que incluso si ganara Le Pen tendría difícil sacar a Francia de la eurozona

En este contexto, las firmas de inversión siguen mostrándose moderadamente cautas respecto a los riesgos que representa Le Pen para la permanencia de Francia en la eurozona. Entidades como Barclays y UniCredit han resaltado que una victoria de la candidata de extrema derecha resulta aún poco probable y, en cualquier caso, si resultara elegida difícilmente conseguiría el apoyo parlamentario necesario para convocar un referéndum sobre la permanencia de Francia en el espacio monetario común europeo, según informaba recientemente Bloomberg.

No obstante, otros bancos como Commerzbank advierten de que las opciones de Le Pen no pueden ser obviadas. En opinión de los analistas del banco germano la salida de Francia del euro probablemente significaría el fin de la moneda única. «Las noticias de una victoria de Le Pen causarían una fuga masiva de capitales no sólo fuera de Francia, sino también de países periféricos como Italia. Le seguirían los controles de capital y los cierres bancarios, lo que podría ser el comiendo del fin de la Unión Económica y Monetaria», apuntan.