La Audiencia Nacional ha condenado a Miguel Blesa a seis años de cárcel y a Rodrigo Rato a cuatro años y medio por haber «dilapidado» el patrimonio de Caja Madrid al haber autorizado el uso de las tarjetas black desde el 2003 hasta el 2012 por un delito de apropiación indebida. Las penas para los otros 62 acusados oscilan entre los tres meses y los seis años de prisión como colaboradores de este delito y tildan de cómplice a Ildefonso Sánchez Barcoj, el encargado de entregar las tarjetas al resto de los consejeros.

Los jueces avalan, en una extensa resolución, la hoja excel en la que se recogieron los gastos personales de los condenados y no dudan de «su fiabilidad», ya que rechazan que haya podido ser «manipulada». Tampoco aceptan que los gastos recogidos en la misma hayan vulnerado el derecho a la intimidad de los acusados.

Beneficio personal

Además, los magistrados reprochan a los antiguos directivos de la Caja de Ahorros que «no opusieran reparos en décadas» al uso de las tarjetas black «dado el beneficio personal que les reportaba». Los togados también subrayan que estas Visas eran opacas fiscalmente y que no podían formar parte de la remuneración de los condenados. Y afirman que estas tarjetas «no tenían ningún respaldo legal y estatutario».

Asimismo, sostienen que las tarjetas black no podían ser consideradas como parte de la remuneración de los banqueros porque «son difícilmente concebibles» como parte de un salario. Los magistrados también señalan que el gasto de estas tarjetas se «contabilizó en un sistema opaco frente a los organismos internos y externos de la entidad».

Los condenados aplicaron las tarjetas «a todo tipo de gastos»

Los togados reprochan a los condenados que aplicaran las tarjetas «a todo tipo de gastos» cuando tenían «una sólida formación y preparación por encima de la exigible del hombre medio» por lo que debían haberse dado cuenta de que no podían disfrutar de las mismas. Sin embargo, las usaron y «normalizaron» un sistema que estuvo vigente durante 23 años «en aras de su lucro personal».

Un sistema con 23 años de vigencia

Los condenados gastaron con las black casi 12 millones de euros en gastos personales como compras en joyerias, tiendas de ropa o supermercados. Además, los togados explican que estas tarjetas comenzaron a funcionar en Caja Madrid en 1988 bajo la presidencia de Jaime Terceiro y que este sistema se creó «para dignificar las retribuciones de las consejeros» que serviría «para complementar las dietas».

Este sistema continuó bajo la presidencia de Miguel Blesa que «propició» el uso de las tarjetas black a sus consejeros a los que permitía utilizar la Visa sin tener que justificar los gastos y lo heredó Rato. Los magistrados les reprochan que cuando ambos ostentaban el cargo de presidente de Caja Madrid actuaron como «si fueran los dueños» de la entidad cuando solo eran «los gestores». Los jueces afirman que Blesa y Rato causaron «una merma del caudal gestionado» al permitir el uso de estas tarjetas black.

Atenuantes para 31 condenados

Los jueces aplican la atenuante de reparación del daño a 17 de los acusados porque devolvieron el dinero que gastaron con ellas antes de que empezara el juicio como es el caso de Javier López Madrid. Y la atenuante simple a otros 12 porque reintegraron sus gastos en el juzgado. Sin embargo, los magistrados rechazan aplicar esta atenuante a Blesa, Rato, Sánchez Barcoj y Rafael Spottorno porque no han devuelto todo el dinero que han gastado.

Los magistrados critican a los banqueros por haber normalizado un sistema por su lucro personal

La sentencia, que prácticamente ha asumido la posición del fiscal Alejandro Luzón, justifica la dureza de las penas que ha impuesto por la actuación de los banqueros que «minimizaron la trascendencia» de este sistema al calificar las black como «unas tarjetas tradicionales».

Las consecuencias del fallo

La fiscalía anticorrupción decidirá si reclama el ingreso en prisión de los condenados en cuanto termine de estudiar la sentencia. Esta es la primera condena que reciben Blesa y Rato que están imputados en otros procesos por lo que esta sentencia puede provocar que se les imponga medidas cautelares como retirada de pasaporte, ya que ambos han depositado en concepto de fianza civil los 12 millones que se gastaron con las black mientras ambos presidieron Caja Madrid.