El proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017 llega al Congreso de los Diputados bajo la sospecha de que la previsión de ingresos, con la que ha sacado pecho el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, por situarse, según sus previsiones, en los niveles previos a la crisis, está sencillamente inflada. El PSOE le ha puesto incluso cifras: 6.000 millones que no se llegarán a recaudar por impuestos y cotizaciones. No es una cifra baladí en un año en el que el déficit público debe reducirse del 4,33% del PIB al 3,1%, alrededor de 13.000 millones de euros.

No sería la primera vez que ocurre algo así. En 2016 se incumplieron las proyecciones de recaudación por el Impuesto de Sociedades, pese a la subida tributaria aplicada a las grandes empresas al final del año para salvar los muebles. Lo mismo ocurrió con las cotizaciones sociales.  Como muestra, el Gobierno prevé que los ingresos por cotizaciones se reduzcan este año un 5,7% sobre el Presupuesto de 2016, pero que crezcan, en cambio, un 6,6% respecto a lo efectivamente recaudado el pasado año, hasta los 110.500 millones de euros.

Esa es la principal grieta que ha puesto de manifiesto el equipo económico del PSOE, que en las horas posteriores a la presentación formal de los Presupuestos se ha esmerado en desmontar unas cuentas a las que presentará, ya lo ha anunciado, un veto a la totalidad.

El PSOE ya ha avanzado que presentará un veto a la totalidad

En primer lugar, los socialistas creen que los ingresos tributarios previstos para 2017, cercanos a los 201.000 millones de euros, un 7,9% más que la liquidación del año pasado, se quedarán en unos 2.000 o 3.000 millones de euros menos. De hecho, expertos fiscalistas llevan tiempo anunciando que el Gobierno no está teniendo en cuenta que el dinero adelantado por las grandes empresas por la elevación del tipo mínimo de los pagos fraccionados, tendrá que ser devuelto este año, con lo que no se puede contar con ingresos similares este año.

Para las cotizaciones el diagnóstico es el mismo. El PSOE cree que los ingresos por esta vía se quedarán cortos en hasta 3.000 millones de euros. Según sus cálculos, es poco probable que la recaudación por las aportaciones de trabajadores y empresarios avance a un ritmo del 6,6%, cuando en febrero crecían en torno al 4%. Sin embargo, la ministra de Empleo, Fátima Báñez ha adelantado este martes que la recaudación de la Seguridad Social está creciendo a un ritmo superior al 6%, según los datos adelantados correspondientes al mes de abril.

Según el portavoz de Economía del Grupo Socialista, Pedro Saura, son estas desviaciones las que están teniendo en cuenta los analistas para predecir una desviación del déficit este año. El Panel de Analistas de Funcas prevé, por ejemplo, un déficit del 3,4% del PIB este año, mientras que el Banco de España apunta a un 3,3%.

Otros ocho argumentos contra el Presupuesto

Otra de las críticas de los socialistas van directamente al corazón del argumentario del Gobierno. La cúpula económica del Ejecutivo tiene un mantra: Los Presupuestos no incluyen nuevos recortes. Sin embargo, el PSOE sostiene que «las cuentas de 2017 son el Presupuesto de 2016, pero tras aplicar el acuerdo de no disponibilidad de gasto de 5.000 millones que también contribuyó a cuadrar el déficit en 2016. Dicho acuerdo consistía en no ejecutar todo el Presupuesto de gasto y el Gobierno lo que ha hecho establecer un techo para este año que se alinea con ese presupuesto ejecutado.

Además, los socialistas cargan contra otro dogma del Gobierno: El Presupuesto no incluye subidas de impuestos. Si bien, el PSOE recuerda que el Gobierno aprobó en diciembre de 2016 una subida impositiva para las empresas sobre la que se sustenta la previsión de ingresos por el Impuesto de Sociedades para este año.

En tercer lugar, el PSOE da por buena la previsión de IPC del Banco de España, que anticipa una inflación media del 2,2% en 2017, en lugar del 1,5% del Gobierno. De acuerdo con estas cifras, en un contexto de crecimiento del gasto consolidado del 1,5%, lo cierto es que con una inflación creciente el poder de compra de esta partida es inferior respecto a la de 2016.

Denuncian que se reduce el peso de las políticas sociales

Del mismo modo, los socialistas denuncian que si el PIB nominal crece en 2017 un 4,1%, como prevé el Gobierno, y el gasto social lo hace en un 1,7%, el peso real de las políticas sociales se reducirá este año.

El Presupuesto para Defensa también es objeto de crítica, puesto que, de acuerdo con la documentación aportada por el Ministerio de Hacienda, crecerá un 0,4% este año, aunque una acotación a pie de página añade 1.800 millones de euros dedicados a programas especiales, como compra de armamento, que no computarán en déficit al corresponder a gastos de años anteriores, pero que se ejecutarán en éste. Esto, a la vista del PSOE, es «una mentira de especialista» pues eso 1.800 millones de euros deberían computarse dentro del Presupuesto total para Defensa.

El Gobierno no recupera los derechos perdidos

Especial ímpetu ha puesto el PSOE al criticar que las transferencias al Servicio Público de Empleo (SEPE) se vaya a reducir este año a 2.318 millones de euros, después de que en 2012 se introdujeron modificaciones que reducían, por ejemplo, la cuantía del desempleo a partir del sexto mes de cobro. Al respecto, Saura ha denunciado que no se aproveche la reducción del número de beneficiarios para dar marcha atrás en la medida.

También comparan los socialistas la dotación para I+D+i civil consignada en el Presupuesto para este año. Alcanza los 6.000 millones de euros, un 4,1% más. Sin embargo, esta cifra es inferior aún a las partidas de 8.000 millones y 7.500 millones de euros de los años 2010 y 2011.

Finalmente, el PSOE desmonta la composición de la recaudación, puesto que, si bien es cierto que la previsión es que la Agencia Tributaria ingrese en cifras próximas a las de 2007, la composición será diferente a la de entonces: la imposición por IRPF aumentará en 5.400 millones, en el IVA aumentará en 11.600 millones, pero las empresas aportarán 20.400 millones menos a través del Impuesto de Sociedades.