Ignacio Sánchez-Asiaín, consejero delegado de Popular desde el pasado 10 abril, ha señalado en su primera intervención pública que el futuro del banco dependerá del plazo que los reguladores le otorguen para digerir los activos tóxicos y capitalizarse para cumplir con las exigencias de solvencia.

«La exigencia regulatorias marcarán el timing dentro de las alternativas de acción. Generación orgánica de capital, desinversiones puntuales, acceso al mercado y operaciones corporativas. Siempre buscando cumplir expectativas de accionistas», ha manifestado el ejecutivo durante el XXIV Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte, Sociedad de Tasación y ABC.

El banco ha hecho saneamientos por 25.ooo millones en la crisis y es más solvente que en 2007

Sánchez-Asiaín ha destacado que «la capacidad real económica de Popular es mayor que en 2008. EL banco, habiéndose atragantando y sin ayudas publicas, ha podido dotar 25.000 millones y está en mejor situación económica, aunque no regulatoria, que antes de la crisis».

Ha explicado que el cambio de la normativa que distingue qué instrumentos computan como capital y cuáles no ha provocado que «en un mes, entre diciembre y enero, el el capital del banco haya caído mil millones, de 7.800 a 6.819 millones». Pero puntualiza que «no es porque lo haya perdido sino porque cambian las exigencias regulatorias, y no afecta a la solvencia de Popular».

Cuando sepamos cuánto hay que dotar y cuánto ingresa el banco recuperaremos la confianza del mercado

El directivo ha subrayado la falta de confianza del mercado pero considera que las dudas se disiparán cuando sean capaces de identificar cuánto dinero hay que invertir para digerir los activos inmobiliarios y cuánto ingresa el banco.

El recién nombrado consejero delegado de Popular ha destacado que dos palancas prioritarias. Desinvertir en activos tóxicos y elevar la rentabilidad del negocio tradicional.

«El 25,2% de los activos totales del banco son activos improductivos, más del doble del 11,4% promedio del sector y con una cobertura del 45,4% frente al 48,9% del sector», ha explicado. «El ritmo de digestión de estos activos ha sido más lento que el resto de entidades porque la segregación de ambos negocios (inmobiliario y típico bancario) se ha hecho más tarde y no se cedieron activos a Sareb. Además, Popular no recibió ninguna ayuda pública, fue al mercado y lo consiguió», ha recordado.

Aun así, el directivo ha puesto de relieve que en los años de crisis «se han hecho tremendos esfuerzos, con saneamientos por más de 25.717 desde 2007″. Esta cifra equivale a tres fondos los fondos propios de Popular o dos veces los fondos propios más los 5.000 millones de las ampliaciones de capital».