El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes las nuevas proyecciones macroeconómicas que acompañan al Programa de Estabilidad 2017-2020 para su remisión a Bruselas. El documento recoge una mejora de los pronósticos de empleo, que anticipan a 2019 el fin de la crisis del mercado de trabajo.

El Ejecutivo estima que en ese año se habrán alcanzado ya los 20 millones de empleos y que la ocupación alcanzará los 20,5 millones de personas en 2020. Desde el Ejecutivo se ha sostenido en numerosas ocasiones que el Rubicón de la crisis lo marcaría la consecución de esos 20 millones de puestos de trabajo.

A golpe de crecimiento

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha confirmado en rueda de prensa que la previsión de crecimiento económico se ha elevado del 2,5% al 2,7% en 2017, a lo que ha añadido que sigue siendo una proyección «muy cauta». Para los años 2018 y 2019, la previsión es de avances del 2,5% y 2,4%, respectivamente. En conjunto, el Ejecutivo espera que el ritmo medio de crecimiento económico durante los próximos cuatro años sea del 2,5%.

Esta revisión se sustenta en la aceleración de la economía hasta el 0,8% en el primer trimestre del año, por un mejor comportamiento del sector exterior, mientras que la demanda doméstica también aporta al PIB en paralelo. «El patrón de crecimiento es equilibrado», ha señalado a la luz de esta previsión el ministro de Economía.

Ante este ritmo de crecimiento, el Gobierno espera que la tasa de paro se sitúe en el 17,5% este año, para reducirse al 15,6% en 2018, al 13,7% en 2019 y al 11,9% en 2020. La previsión de desempleo para 2019 coincide con la cifra con la que se cerró 2018, mientras que el pronóstico para 2020 es la cifra más baja desde el tercer trimestre de ese año.

Estos pronósticos se sustentan en un crecimiento del empleo anual de alrededor de un 2,5%, que ofrece un escenario de dos millones más de ocupados en cuatro años.

El Consejo de Ministros también ha dado luz verde al envío a Bruselas del Programa Nacional de Reformas del Reino de España, que recoge cuáles son las principales medidas que, a juicio del Gobierno, deben adoptarse para mantener el crecimiento y el ritmo de creación de empleo.

El déficit abandonará la crisis en 2020

En paralelo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha indicado en la misma rueda de prensa que la aceleración del crecimiento económico está siendo compatible con la subida impositiva aplicada a las grandes empresas a finales de 2016, sobre la que además pivota parte de la previsión de ingresos tributarios incluida en el Presupuesto para 2017.

Al respecto, Montoro ha confirmado que los ingresos tributarios crecen aun ritmo del 11% hasta abril, por una recuperación del pago fraccionado en el Impuesto de Sociedades. Ello le ha valido para sentenciar que el ‘hachazo’ fiscal a las compañías: «No ha hecho daño a nadie».

Dicho esto, el ministro de Hacienda se ha apoyado en el cumplimiento del Presupuesto para afirmar que en 2020 ya no habrá déficit, pues el desajuste en la Seguridad Social, que permanecerá en el 0,5% del PIB, se verá compensado por el superávit en los ayuntamientos y en el Estado.

Hasta entonces, la senda de estabilidad presupuestaria contempla así que el déficit público baje este año al 3,1% del PIB, para pasar al 2,2% en 2018 y al 1,3% en 2019. Por su parte, la deuda pública se situará en el 98,8% en 2017, en el 97,6% en 2o18 y se reducirá al 95,4% y al 92,5% en 2019 y 2020.