En su día fue el palacio de congresos más emblemático de España, ubicado en el Paseo de la Castellana, número 99, junto al estadio Santiago Bernabéu y con un imponente mosaico del artista Joan Miró en su frontispicio. Hoy es una mole de hormigón de 40.000 metros cuadrados abandonada, cerrada al público desde 2012 por deficiencias de seguridad en una de las zonas nobles de Madrid. Por eso Ifema, bajo el impulso del Ayuntamiento de Madrid que dirige Manuela Carmena, ha pedido al Gobierno central que estudie la idea de reabrir este edificio con solera y 47 años de historia.

Ifema, controlada a partes iguales por el consistorio, la Comunidad de Madrid y la Cámara de Comercio, ha sugerido a Turespaña -dependiente del Ministerio de Industria que tutela Álvaro Nadal- una nueva auditoría para saber lo que costaría reabrir el Palacio de Congresos otro medio siglo. La que elaboró Turespaña a finales de 2015 hablaba de 90 millones según publicó entonces Vozpópuli. «Abonar esa cifra es una locura», señalan en la Institución Ferial de Madrid.

«Con aquellos mimbres no hay explotación posible. Si la cuantía no se reduce drásticamente, es imposible gestionar ese inmueble», añaden estas fuentes. Así, las conversaciones entre la institución ferial fundada hace 30 años e Industria apuntan al «desperdicio» de disponer de un centro de semejante calibre en Madrid para tenerlo tapiado durante un lustro.

De acuerdo con la citada auditoría, la reapertura del Palacio de Congresos conllevaría la construcción de un hotel de lujo de hasta 17 plantas, ampliando la altura del inmueble. Pero una sentencia en octubre de 2016 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid desbarató la idea, porque supondría una «descatalogación de facto del edificio», erigido en 1970.

Mantener el hotel

En el ayuntamiento no creen en esa auditoría, y se rechaza el hotel. El recurso ante el TSJM lo presentó la comunidad de vecinos que está justo detrás del edificio y el ayuntamiento, que había aprobado un Plan Especial en abril de 2015, decidió no recurrir la sentencia.

La idea lleva meses madurando. Y la pelota está ahora en el tejado de Industria. Y de ahí pasará a Hacienda, ya que el ministerio de Cristóbal Montoro tiene que dar el visto bueno a la idea. «El meollo estará en el coste de reabrir el palacio. Si el retorno anual permite compensar el gasto en un tiempo razonable, bienvenida sea la gestión de Ifema».

¿Sede de la OMT?

En la capital solo hay dos palacios congresuales de envergadura capaces de albergar eventos sectoriales, foros, etcétera. Ambos están situados en el mismo lugar , el espacio de Campo de las Naciones, muy cerca del Aeropuerto de Barajas: por un lado, la citada Ifema, por otro, el Palacio Municipal de Congresos dependiente del ayuntamiento (Madrid Destino).

Hay más espacios para mítines (Vistalegre, Goya, etcétera), pero no un Palacio de Congresos como tal en las proximidades del centro capitalino. El eje de Nuevos Ministerios-Santiago Bernabéu-Paseo de Castellana sí responde a esas características geográficas, según los promotores de la idea de resucitar el palacio.

Otra de las ideas que pululan en el ambiente es reconvertir el inmueble en sede de la Organización Mundial del Turismo (OMT), una agencia que pertenece a la ONU. La sede actual está en Madrid en la calle del Capitán Haya, en un edificio un tanto deslucido. El traslado puede ser un buen reclamo para revitalizar un palacio clausurado hace casi cinco años por deficiencias, cuando los ecos de la tragedia del Madrid Arena (1 de noviembre de 2012, cinco víctimas por aplastamiento) estaban muy presentes.