Taxistas llegados de todas partes de España han parado Madrid durante la mañana de este martes, en una manifestación convocada para protestar contra el poco control que ejercen las Administraciones con las licencias VTC con las que operan servicios como Uber o Cabify.

Miles de taxistas, 10.000 según la organización y 6.000 según la Delegación del Gobierno, han marchado desde la Estación de Atocha hasta la Plaza de Neptuno, a escasos metros del Congreso de los Diputados, para pedir que se cumpla la cuota de una licencia VTC por cada 30 de taxi, alegando que existen en Madrid cuatro veces más licencias VTC de las que marca la ley. Esta concentración ha estado acompañada con un huelga del taxi en Madrid entre las seis de la mañana y las seis de la tarde de este martes.

Varias patronales han avanzado que convocarán nuevas manifestaciones y un paro indefinido a partir del 31 de julio si la Administración no atiende sus reivindicaciones y adoptan medidas contra Uber y Cabify. Así lo ha confirmado el presidente de la Confederación de Taxistas Autónomos de España, Julio Sanz, al comienzo de la manifestación. Esta decisión cuenta con el apoyo de la Mesa Estatal del Taxi y Élite Taxi.

El propio Sanz ha presentado un escrito a los principales partidos políticos, a los que solicita su compromiso de aplicar sus demandas. Según ha confirmado él mismo, el Partido Popular ha aceptado el documento para su estudio, mientras que Podemos lo ha acogido de manera positiva. De hecho, miembros de la formación morada como Xavier Domenech o Rafa Mayoral han salido del Congreso para encontrarse con los responsables de la manifestación.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, también se ha encontrado con Julio Sanz y con el resto de representantes del sector del taxi. La nota de la jornada la han protagonizado ambos, ya que cuando se han acercado a la cabecera de la protesta, separados por las vallas policiales, algún manifestante ha lanzado un huevo que ha impactado en Sanz y ha salpicado a Iglesias.

El portavoz de Fomento del PSOE en el Congreso, César Ramos, también ha pedido al ministro Íñigo de la Serna que negocie con el sector del taxi. Ramos se ha reunido con representantes de los taxistas y ha afirmado que miles de familias ven “peligrar sus ahorros, sus puestos de trabajo y todas las esperanzas de vida” por la competencia desleal de Uber o Cabify.

Mínimos incidentes

Pese a que ha concentrado a un gran número de personas, apenas hay que destacar incidentes en la manifestación de los taxistas. El enorme número de miembros de Élite Taxi que han velado en todo momento por la organización y la seguridad de la convocatoria tenían como objetivo número uno evitar problemas que restaran legitimidad a sus demandas.

Apenas hay que lamentar unos pocos huevos lanzados contra los antidisturbios de la Policía, desplegados tras las vallas para que la manifestación no alcanzara las puertas del Congreso de los Diputados y se mantuviera en la Plaza de Colón, donde tenía su final.

La Policía sólo ha realizado una detención, prácticamente al comienzo de las protestas, según ha confirmado la propia Delegación del Gobierno. Del mismo modo, los antidisturbios sólo han tenido que actuar en una ocasión puntual al comienzo de la marcha.