La cúpula directiva de Popular trasladó a los sindicatos, en una reunión mantenida el pasado viernes en la histórica sede del grupo, en el Edificio Beatriz de Madrid, que la entidad es, hoy por hoy, solvente, pero no tiene fondos suficientes para cumplir con los requerimientos de capital que exigirá Bruselas a partir de 2018.

Los representantes de los trabajadores habían solicitado, ante las incertidumbres que estaban generándose en torno al futuro de la entidad, un encuentro con el nuevo consejero delegado Ignacio Sánchez-Asiaín, que el pasado 10 de abril tomó el relevo de Pedro Larena, tras su salida.

Sánchez Asiaín asegura que Bruselas no ha marcado una fecha límite para presentar un plan de viabilidad

El directivo aseguró que son un banco solvente, con capacidad para mantenerse a flote durante este año, pero reconoció su incapacidad para cumplir por sus propios medios con las exigencias europeas respecto a fondos propios a partir del próximo ejercicio, explican a El Independiente fuentes sindicales.

En cualquier caso, el número dos del banco aseguró que «no hay una fecha límite por parte de la autoridad europea para presenta ningún plan de viabilidad».

Sánchez-Asiaín explicó que, para evitar el colapso de la entidad, caben principalmente las dos opciones que recurrentemente aparecen en prensa. «La ampliación de capital, vía que tiene actualmente problemas de credibilidad en el mercado, o una operación corporativa. Se trabaja aceleradamente en ambas alternativas y en las próximas semanas esperan tener información suficiente para poder hacer anuncio de la decisión tomada», expone un documento interno que recoge las principales conclusiones de la reunión.

La dirección fija como prioridad absoluta frenar la fuga de pasivo para evitar problemas serios de liquidez

Sobre la operación corporativa, el ejecutivo indicó que «se ha abierto un proceso con diversas entidades nacionales e internacionales», pero declinó ampliar la información hasta saber si se presentarán o no ofertas en firme durante las próximas semanas.

En cuanto a la realización de una hipotética ampliación de capital, Sánchez-Asiaín apuntó que «de llevarse a cabo, tendría que estar basada en un proyecto atractivo para los inversores, la venta del negocio no estratégico, una desinversión de los activos no productivos y demostrar que el proyecto NITA (Negocio Inmobiliario y Transformación de Activos) está suficientemente saneado».

Por otro lado, el directivo subrayó que «la prioridad absoluta de la política comercial son los depósitos, pues el drenaje de fondos, ocasionado por la disminución de rátings e informaciones en prensa, podría suponer un problema serio de liquidez».

El ejecutivo asegura que la voluntad de la dirección y del consejo es la independencia si fuese viable

Preguntado por los sindicatos acerca de una posible venta de la red de Banco Pastor, el ejecutivo apuntó que dicha desinversión no ayudaría al desarrollo de un proceso en solitario del grupo.

El consejero delegado insistió en que el deseo de la dirección y del consejo de administración es mantener la independencia. Según trasladó a los representantes sindicales, sería la opción preferida, siempre y cuando sea viable.