Las compañías eléctricas aseguran que sus centrales nucleares han dejado de ser rentables y que acumulan pérdidas millonarias en los últimos años. Por ello quieren renegociar con el Gobierno el marco legal y económico con que operan sus plantas, y le reclaman una rebaja de impuestos y el cobro de primas especiales para garantizar su viabilidad y para no echar el cierre.

El Gobierno, sin embargo, no parece dispuesto a mover ficha y descarta aplicar una rebaja de las cargas fiscales que asumen las centrales, según confirman a El Independiente fuentes gubernamentales. Y esas mismas fuentes despachan con un “ni siquiera está encima de la mesa” la petición de una eventual reforma de las retribuciones del negocio nuclear para incluir una prima por estar siempre disponible para generar electricidad. En todo caso, en el Ministerio de Energía se trabaja en reducir este tipo de pagos por capacidad del sector eléctrico, que actualmente cobran las centrales térmicas.

Impuestos nucleares

En el marco de la reforma eléctrica, el Gobierno creó en 2012 nuevos impuestos específicos para gravar los residuos radiactivos y el combustible nuclear, que se sumaban a otros tributos generales de todo el sector eléctrico, a la tasa para pagar el futuro almacenamiento de los residuos y a tasas autonómicas. Pero son estos nuevos tributos, según las eléctricas –con Iberdrola a la cabeza-, los que ya han hecho que las centrales nucleares hayan dejado de ser rentables y que el negocio no sea sostenible a largo plazo.

El Gobierno no está por la labor, al menos de momento, de tocar la tributación específica creada para el sector nuclear, de la que el propio ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha presumido en varias ocasiones por haber servido para contener los denominados beneficios caídos del cielo de las nucleares (el exceso de retribución que reciben por la venta de su electricidad al ser una energía de entrada prioritaria en el mercado mayorista eléctrica).

En paralelo, también resulta difícil que el Ministerio de Energía pueda rebajar las tasas que las compañías nucleares pagan a la sociedad pública Enresa para financiar el desmantelamiento futuro de las centrales y la gestión de los residuos radiactivos que generan. Y es que el Tribunal de Cuentas ha advertido de que con el actual nivel de tasas que pagan las compañías no se cubren los costes programa de gestión de residuos diseñado hasta 2085, y que de momento hay un agujero de unos 1.500 millones de euros sin cubrir.

Bajo la amenaza de echar el cierre

“El 42% de los ingresos de las centrales se destina a pagar impuestos. En el caso de algunas unidades nucleares se supera el 50%. Eso es una barbaridad. Tiene que modificarse esa situación”, se quejaba esta semana el presidente Foro Nuclear, Ignacio Araluce, subrayando que el sector sufre «pérdidas de cientos de millones de euros al año» por este marco impositivo.

Y ante esta situación, las compañías advierten de que su rentabilidad futura es imposible y amenazan con que el sector acabe optando por cerrar las centrales. “Si los números no salen se puede aguantar funcionando un tiempo, pero no es sostenible a largo plazo”, avisó el presidente de Foro Nuclear. “Dependiendo del marco regulador que apruebe el Gobierno las empresas decidirán hacia un lado o hacia el otro”.