El miedo es contagioso y el mercado ha dado sobradas muestras de ello en los últimos tiempos. La última, este mismo jueves. Las acciones de Liberbank han sufrido un descalabro superior al 15%, en lo que representa su mayor tropiezo en bolsa en un año.

Los títulos de la entidad han descendido hasta los 0,82 euros, su nivel más bajo desde el pasado octubre, con lo que han liquidado de un plumazo las ganancias que registraban en el presente ejercicio. Los volúmenes de negociación han multiplicado por ocho la media anual, en una muestra clara del nerviosismo de los inversores.

Cae a mínimos desde octubre, tras perder más del 24,5% en dos sesiones

Este brusco tropiezo sucede al registrado el día anterior, cuando Liberbank cayó más de un 7%. De este modo, en sólo dos días, el grupo bancario ha visto esfumarse más de un 24,5% de su valor, lo que ha supuesto la pérdida de más de 250 millones de euros de capitalización, hasta situar su valoración por debajo de los 800 millones.

Los expertos apuntan que el descalabro bursátil del banco está condicionado por el rescate de Banco Popular. La decisión de las autoridades europeas de intervenir la entidad, haciendo que sus inversores perdieran todo lo invertido, ha estimulado el miedo entre los accionistas de otros grupos que pudieran ser susceptibles de verse envueltos en un escenario similar.

“Es normal, visto lo que ha pasado en Popular. Liberbank tiene algunas similitudes: una morosidad elevada, un alto nivel de adjudicados, con una baja cobertura”, apunta Nicolás López, director de Análisis de M&G Valores. No obstante, también señala que el grupo dirigido por Manuel Menéndez está en mejor situación que Popular en aspectos como el capital. “No se trata, ni mucho menos, de que se vaya a ver sumido en la misma situación, pero sí es un banco con riesgos que los inversores ahora no están dispuestos a asumir”.

Según la última presentación de resultados de Liberbank, el grupo cuenta con unos 3.100 millones de euros en activos adjudicados, más del 10% del total de activos del grupo, y una ratio de cobertura del 40%, inferior al 49% de media del sector. Además, su ratio de morosidad se situaba en el 13%.

“Una de las vías de contagio por las que estaría sufriendo la cotización de Liberbank es por la comparativa con Popular en cuanto a tamaño de activos improductivos: el primero era Popular y detrás estaría Liberbank, con un 33% de los activos ponderados por riesgo, y también por la comparativa en coberturas de adjudicados, una de las más bajas del sector por las características de su cartera, pero el mercado a día de hoy no discrimina”, recalca Nuria García, analista de Ahorro Corporación.

Su elevada morosidad y su baja tasa de cobertura de adjudicados preocupan al mercado

Para los expertos, la compañía tiene el reto de generar mayor rentabilidad para ir reduciendo los activos problemáticos en su balance. De lo contrario, podría verse abocado a soluciones dolorosas para los inversores como podría ser una nueva ampliación de capital, tras la que ya ejecutó en 2014.

En medio del castigo bursátil, Corporación Masaveu anunció que había aumentado su participación hasta el 5,6% del capital, tras las compras de títulos de la entidad financiera realizadas esta semana. Esta compañía es el cuarto mayor accionista de Liberbank, por detrás de las Fundaciones Bancarias, del fondo Oceanwood y del empresario mexicano Ernesto Tinajero.

Del mismo modo, el consejero delegado de la entidad, Manuel Menéndez, ha adquirido directamente 80.000 acciones de la entidad y otras 129.000 acciones por derechos futuros, con lo que aumenta su participación en el banco hasta el 0,048%.