El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha comparecido ante la Comisión de Economía del Congreso a petición propio para informar sobre el proceso de venta del Banco Popular al Banco Santander por un euro acordada por la Junta de Resolución (JUR) y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

El titular de Economía ha arremetido contra la gestión de Emilio Saracho, presidente desde el 20 de febrero, en sustitución de Ángel Ron. Guindos ha recordado varios momentos y comentarios del ex primer espada de la entidad que desataron el desplome de las acciones de Popular.

«En su última andadura el banco perdió el 50% de su valor y su capitalización bursátil, situada en unos 1.330 millones de euros, supone apenas un tercio de la que tenía al inicio del año, tras haberse evaporado más de 2.500 millones», ha subrayado Guindos en el Congreso.

«En abril, el nuevo presidente anuncia la necesidad de capital pero no detalla un plan; cae un 17% en 4 días»

El ministro ha recordado cómo Saracho anunció la necesidad del banco de reforzar su capital, pero sin detallar un plan, lo que provocó el desplome de sus títulos.

«El 10 de abril, el nuevo presidente del Popular anuncia ante la Junta General de Accionistas la necesidad de reforzar el capital de la entidad, lo que podía pasar por una ampliación de capital o una operación corporativa. Sin embargo, no detalla un plan de actuación concreto, y las acciones caen otro 17% en apenas cuatro días. En quince días, del 31 de marzo al 13 de abril, las acciones del Popular pierden un tercio de su valor bursátil», señala.

Y continúa: «Apenas una semana más tarde, el 11 de mayo, el banco anuncia que está llevando a cabo un proceso de venta. Se produce ese día una caída bursátil del 11% […] El 31 de mayo, el Banco Popular informa de que amplía el plazo para presentar ofertas en su proceso de venta, lo que lleva a las acciones a perder un 18% de su valor en la siguiente jornada en la bolsa».

«El 11 de mayo Saracho anuncia un proceso de venta. Ese día cae un 11% en bolsa»

El responsable de Economía ha incidido en que el rescate no tiene ningún coste «presente o futuro» para los contribuyentes y ha puesto de manifiesto el éxito de un proceso que se implementaba por primera vez en Europa.

«A 5 junio, el banco tenía 63.900 millones en depósitos de los que 35.900 millones eran de personas físicas y 8.300 millones de pymes. Además, más de un millón de hogares eran depositantes de Popular. Para ellos, la alternativa de acudir a un concurso de acreedores ordinario en lugar de resolver el banco habría supuesto enormes retrasos e incertidumbres sobre la recuperación de sus ahorros», apunta el ministro.

«El 3 de mayo informa de que amplía el plazo para presentar ofertas; los títulos caen un 18% al día siguiente»

Ha asegurado que la venta de todos los activos y pasivos de Popular a Santander se ha realizado mediante un «proceso abierto, transparente y neutral». Explica que «se contactó con las cinco entidades que habían mostrado interés en el proceso privado. Dos firmaron el contrato de confidencialidad. En el contrato de compraventa, Santander se compromete a dar la liquidez suficiente para garantizar la estabilidad de Popular, que pudieron abrir sus oficinas al día siguiente del rescate con normalidad».

La alternativa a la venta de Popular a Santander «habría sido no abrir el banco y declarar un concurso de acreedores al día siguiente, con los evidentes perjuicios que eso hubiera conllevado en términos de retrasos e inseguridad».

Guindos celebra que la resolución se haya hecho sin dinero público y sin que afecte a la prima de riesgo

Guindos considera que la resolución de Popular «ha puesto a prueba la unión bancaria y ha puesto de manifiesto el firme compromiso de España».

Por otro lado, celebra que el riesgo bancario no se ha trasladado al riesgo soberano. «No ha habido ningún tipo de contagio entre el riesgo bancario y el soberano. Así lo demuestra el hecho de que no ha habido impacto en la prima de riesgo, que incluso se ha reducido en estos días. Y tampoco lo ha habido en el resto del sistema financiero, como demuestra que la cotización de las entidades españolas más significativas no se haya visto afectada», ha recalcado.

La falta de liquidez, clave en la resolución

Guindos ha aprovechado su comparecencia para detallar las últimas horas de vida de Popular. «El 5 de junio, Popular, para hacer frente al severo problema de liquidez al que se enfrenta activa un programa de liquidez de emergencia con el BCE, el conocido como ELA».

Explica que es una modalidad excepcional de crédito que el Banco Central puede conceder a cambio de unos activos de contrapartida que la entidad debe ofrecer como colateral, para la provisión urgente de liquidez ante problemas transitorios.

«Popular pide un ELA el lunes y otro el martes. Sin embargo, la fuga de depósitos llega a ser de tal magnitud que lleva a que, a las 3 de la tarde del martes, la entidad agote la liquidez disponible y no pueda solicitar más por falta de colateral», indica.

Hasta 8.200 millones de pérdidas

El representante del Gobierno ha defendido la actuación del FROB en el proceso de resolución del banco. Su actuación «se deriva de una instrucción expresa del Junta Única de Resolución, tal y como está establecido en la normativa. A mediados de mayo, la Junta Única puso en marcha la contratación de asesores legales y encargó también una valoración independiente de la entidad», asegura.

«Este análisis, en el que se sustentaron las decisiones, arrojó un valor económico negativo de en torno a 2.000 millones de euros en un escenario base, que llegaba incluso a 8.200 millones negativos en el escenario más estresado», desvela.

«Ya el sábado 3 de junio la Junta dio orden al FROB de activar las primeras fases de un procedimiento de venta, aprovechando algunos aspectos del proceso que la propia entidad tenía en marcha», apunta en referencia al proceso de venta privado que había iniciado Emilio Saracho.