El fiscal Alejandro Luzón sostiene en su escrito de acusación que Rodrigo Rato aportó “el prestigio” de sus pasadas responsabilidades “en el Gobierno de España y en el Fondo Monetario Internacional” para engañar a los inversores que acudieron a la salida a bolsa de Bankia. Por ello, le reclama cinco años de cárcel por un delito de publicidad engañosa.

La fiscalía también acusa del mismo delito a el ex vicepresidente de esta entidad José Luis Olivas, al ex consejero delegado Francisco Verdú y al ex consejero ejecutivo José Manuel Fernández Norniella y reclama cuatro años para el primero, dos años y tres meses al segundo y tres para el tercero.

Información incompleta

El fiscal considera que estos directivos aprobaron los estados financieros de la entidad y que esa información “era incompleta pues no había cuentas anuales y no reflejaba de manera fiel el patrimonio de la entidad” que estaba en una delicada situación por “controvertidos criterios contables”.

Por ello, el fiscal acusa a Rato de ser “plenamente consciente” de la “inconsistencia” de Bankia y “de su debilidad financiera” por lo que sabía que los inversores “recibían información incompleta e inveraz”.

El ministerio público explica que la salida a bolsa de Bankia fue la decisión que se valoró como “la más adecuada por las autoridades económicas españolas ante la necesidad” de ampliar el capital del banco. En estas fechas, julio del 2011, se tuvo en cuenta que el rescate de este banco habría provocado “un daño muy importante al sistema bancario y financiero español y a su propia credibilidad”.

Rato quería seguir en el cargo

Además, Luzón considera que esta solución se adoptó porque en ella “confluyeron intereses públicos de autoridades económicas de evitar un nuevo esfuerzo económico a los ciudadanos españoles con los  privados de los administradores de Bankia de conservar sus puestos” en los cargos de dirección.

A pesar de estos reproches, la fiscalía rechaza que las cuentas de Bankia fueran “falsas” porque “no vulneraron la normativa vigente” y cumplieron con las exigencias del regulador. También tilda de “elástica” la normativa contable de este banco y le reprocha sus problemas de rentabilidad.

Por estos motivos afirma que los gestores de Bankia sabrán “que a medio y largo plazo” el banco “iba a necesitar más capital para corregir el deterioro de sus créditos.

Asimismo, cuestiona la campaña de publicidad de la salida a bolsa porque en su folleto exponían 36 posibles riesgos que llevó a los inversores a considerar que la compra de acciones era un riesgo bajo, ya que les ocultaron “el riesgo cierto y real”.

Por ello, Luzón asegura que Rato “encarnó el ficticio mensaje de solvencia y buenas perspectivas económicas” de Bankia para salir a bolsa que “eran muy alejadas de la realidad”.

El delito

La fiscalía les imputa un delito de publicidad engañosa cometida por administradores de hecho o de derecho de una sociedad emisora de valores negociados en los mercados de valores. Este delito, recogido en el artículo 282 bis del Código Penal, se comete cuando se falsea la información económico-financiera contenida en los folletos de emisión de cualesquiera instrumentos financieros o las informaciones que la sociedad debe publicar y difundir conforme a la legislación del mercado de valores sobre sus recursos, actividades y negocios presentes y futuros, con el propósito de captar inversores o depositantes, colocar cualquier tipo de activo financiero, u obtener financiación por cualquier medio.

Por el contrario, el fiscal no acusa a los 34 imputados por el juez Andreu de un delito de falsedad contable. El togado sostenía que estas personas habían “maquillado” las cuentas de Bankia para ocultar su deteriorada situación financiera. Tampoco presenta cargos contra los responsables del Banco de España y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Ahora, el juez cuando reciba los escritos de acusación de las acusaciones populares, abrirá juicio oral contra estos directivos. Será otra causa contra Rato que ya ha sido condenado a cuatro años y medio de prisión por las tarjetas black.