Gas Natural y EDP ha sido tajantes. Ambas compañías energética han negado rotundamente que estén estudiando una posible fusión. Desmienten así las informaciones de la agencia Reuters en las que se afirmaba que ambas empresas estaban negociando crear un gigante energético con una valoración de mercado en el entorno de los 35.000 millones de euros.

Pero la mera posibilidad de un fusión entre ambas ha encontrado buenas acogida en el mercado. Y también en el seno de La Caixa, principal accionista del grupo presidido por Isidro Fainé.

Un informe emitido por los analistas de BPI, la filial portuguesa del banco español, señala que la integración de ambos grupos tendría un considerable sentido estratégico. “En nuestra visión habría un buen ajuste estratégico entre las dos compañías, con poco solapamiento en la mayoría de los negocios, especialmente después de la reciente venta de Naturgas, la división de distribución de gas de EDP”, apuntan.

Entre otras cuestiones, destacana, EDP aportaría al grupo un importante negocio de renovables.

Aunque en el informe se reconoce que las opciones de una fusión a corto plazo parecen limitadas, también se señala que las sinergias que produciría la unión de Gas Natural y EDP “podría ser positiva para los accionistas de ambas compañías”.

BPI ve riesgo de que una fusión se encuentre con obstáculos políticos

Los expertos del banco luso integrado en el grupo CaixaBank creen que una posible integración de ambos grupos eléctricos no debería encontrar demasiados obstáculos desde el lado de competencia, “dado que Gas Natural y EDP son el tercer y cuarto operador en el mercado español de distribución/generación/suministro eléctrico y juntos retendrían una tercera posición, mientas que EDP retendría su posición de liderazgo en Portugal y Gas Natural mantendría su primera posición como suministrador de gas en España”.

En cambio, sí ven un mayor riesgo de interferencias políticas, “ya que el control de la nueva compañía estaría probablemente más sesgado hacia Portugal o España, haciendo perder a uno de los dos países una de sus mayores compañías”.

La visión del mercado

El visto bueno de BPI a la posible alianza es compartido por firmas como Bankinter, Renta 4 o Banco Sabadell. En esta última observan que, “en términos estratégicos, habría un buen encaje por la
diversificación de negocio y geográfica. Gas Natural aumentaría su presencia en renovables y generación en Latinoamérica, lo que está en línea con su estrategia actual. Y por tamaño se situaría entre las
top 4 utilities europeas”.

Los analistas del banco español sugieren que la operación “sería una oportunidad para poner en
valor los activos de EDP (11,4 veces PER estimado de 2017 frente a 13,9 veces de nuestra valoración implícita) y en el caso de GAS (16,1 veces, en línea con nuestra valoración implícita) integrar activos a buen precio”.

Menos entusiastas se muestran en Alantra, donde indican que “no creemos que Gas Natural deba embarcarse en una fusión con EDP y esperaríamos que se centrara en mejora su rentabilidad y racionalizar su estructura (hay muchos recortes de costes por hacer y eficiencias por obtener), vendiendo activos no estratégicos y centrándose en los buenos (España, México, Chile y probablemente el gas natural licuado).

Gas Natural tendría que ampliar capital en más de un 50% para absorber EDP

Entre las pegas que la firma de análisis pone a la operación se encuentra la complicación de la gobernanza en una empresa en la que, estiman, Criteria se mantendría como el principal accionista, con un 16% del grupo integrado, Repsol y GIP tendrían un 13% cada una y el grupo chino China Three Gorges, un 8%.

En cambio, en Sabadell sostienen que “no vemos problemas en esta operación en el accionariado de Gas Natural, mientras que en EDP el único inversor industrial (China Three Gorges) debería estar cómodo en una utility ibérica de mayor tamaño, sobre todo si se ponen en valor sus activos”.

El banco español sostiene que en función de la valoración a la que se cerrara la unión, Gas Natural tendría que ampliar capital entre un 51 y un 63% para dar entrada a los acciones de EDP. Sin asumir sinergias, la operación sería acretiva en más de un 5% en términos de beneficio por acción.

La de EDP no es la única operación que se ha planteado en torno a Gas Natural en los últimos tiempos. También este lunes se conoció que la firma de análisis Intermoney considera que “Caixa y Enel podrían dar un paso hacia un movimiento de integración Gas Natural-Endesa. La operación podría tener sentido estratégico y lógica industrial”, indicaban en un informe.

Los títulos de Gas Natural cedían este martes en torno al 0,5%, situando su capitalización alrededor de los 20.450 millones de euros. Por su parte, EDP se anotaba un 1,5%, y elevaba su valoración por encima de los 10.500 millones.