Medidas para frenar la expansión de nuevas plazas turísticas y en pleno verano. El consejo de gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma de Mallorca ha acordado suspender durante un año la concesión de nuevas licencias urbanísticas para uso turístico durante un año en cuatro zonas de Palma tras haber recibido 63 solicitudes que prevén un total de 2.100 plazas, lo que duplicaría las plazas actuales del centro histórico.

Así lo han anunciado el regidor de Urbanismo, José Hila, y el alcalde de Palma, Antoni Noguera, en una rueda de prensa en la que han explicado que quedan exonerados de esta suspensión los hoteles ‘boutique’ que cumplan una serie de requisitos, como tener categoría cinco estrellas y no contar con más de 20 habitaciones, entre otros.

En concreto, la medida -enmarcada en el proceso de revisión del Plan General- consiste en suspender durante un año la tramitación y la aprobación de licencias urbanísticas para uso turístico que se soliciten a partir de este mismo martes, informa Europa Press.

También entran dentro de la suspensión las obras de construcción y edificación de nueva planta, de reforma o ampliación en edificios existentes que impliquen aumento de plazas turísticas y de cambio de uso o nueva implantación. Asimismo, la suspensión de licencias también afecta a los albergues juveniles.

Las zonas a las que afectará esta moratoria son el centro histórico -desde Avenidas hacia adentro-, Santa Catalina, Nou Llevant y la primera corona de l’Eixample -barrios de Foners, Pere Garau, Marqués de la Fontsanta, Arxiduc, Bons Aires, es Fortí y Camp d’en Serralta-, algunas de las áreas “con más presión de Palma”, ha dicho Hila.

Los responsables del Ayuntamiento han recalcado que Nou Llevant es una zona de crecimiento que quieren que se destine a vivienda y espacios de innovación. Con todo, el Ayuntamiento vigilará la posible “irradiación” en las zonas contiguas tras aprobarse la suspensión.

Quedan exonerados de esta medida los hoteles ‘boutique’ que se en edificios catalogados del centro histórico siempre y cuando cumplan tres requisitos: que no sustituya más de tres viviendas, que tenga un máximo de 20 habitaciones y que el establecimiento resultante tenga una categoría de cinco estrellas.

La mayoría de peticiones, de alquiler turístico

Según han explicado, la mayoría de las solicitudes recibidas para nuevas plazas corresponden a alquiler vacacional solicitado como alojamiento de turismo de interior, una figura que según Hila ha sido el “cajón de sastre donde el alquiler vacacional ha encontrado su hueco”.

En el centro histórico se ha pasado de los 15 establecimientos de alojamiento turístico y 1.230 plazas del año 2000 a los 38 establecimientos y 2.149 plazas autorizadas en 2016.

Actualmente hay en tramitación entre la Conselleria balear de Turismo y el Ayuntamiento de Palma 63 peticiones de establecimientos turísticos para las que se prevé un total de 2.100 nuevas plazas de alojamiento turístico.

Esta cifra supone duplicar la oferta existente actualmente en el centro histórico y pasar a 101 establecimientos (un 165% más) y 4.249 plazas (un 102% más). No obstante, la suspensión no afecta a estas solicitudes porque ya se están tramitando, siempre y cuando se ajusten a la normativa vigente.

Además del rápido crecimiento que supondría la concesión de las licencias ya solicitadas, el consistorio considera que el hecho de que el Parlament esté actualmente tramitando la ley que regulará el alquiler vacacional -por la que Consells insulars y ayuntamientos deberán planificar una zonificación de los alquileres- también justifica la suspensión.

“Una ciudad de éxito”

“Palma es una ciudad de éxito y lo que no debemos dejar es que sea una ciudad que muera de éxito”, ha dicho el alcalde Antoni Noguera durante la rueda de prensa.

“Tenemos que planificar y regular de forma sostenible y desde la corresponsabilidad para preservar nuestra ciudad, queremos un modelo turístico sostenible que nos dure”, ha añadido el alcalde.

Paralelamente, Hila ha llamado a “repensar el modelo turístico para que sea sostenible” y ha considerado que la rapidez en el crecimiento de los establecimientos es “un argumento de peso” para aprobar esta suspensión.

Por su parte, la portavoz de Podemos en el Ayuntamiento, Antonia Martín, ha subrayado que la medida también va encaminada a proteger el derecho a la vivienda fomentando la disponibilidad de viviendas, que ahora “son reconvertidas en hostales, albergues u otro tipo de establecimiento turístico”. “Venimos de unos años sin políticas de vivienda publica”, ha señalado. El acuerdo se trasladará a la Junta de Gobierno para que lo eleve al Pleno del Ayuntamiento, que le tiene que dar su visto bueno.