Santander regalará a los accionistas y bonistas de Popular que perdieron toda su inversión tras la resolución del banco el pasado 7 de junio deuda perpetua, muy similar a las participaciones preferentes que el grupo que preside Ana Botín utilizó para compensar a las víctimas de la estafa Madoff y a los bonistas de Lehman Brothers.

A diferencia de las antiguas preferentes, Santander se compromete a dotar a estos productos de liquidez para que el cliente pueda deshacer su inversión en cualquier momento. Además, su voluntad es amortizarlas a partir del séptimo año.

Los afectados de Popular que se acojan a esta ‘Acción de Fidelización’ tendrán que renunciar a acciones legales contra Santander, sus administradores, directivos y empleados, que deriven o estén vinculadas a su condición de titular actual o pasado de cualquier valor computable como recursos propios de las entidades de crédito emitido por Popular o sus filiales previamente a la resolución.

La entidad ha anunciado que estas nuevas preferentes darán derecho a un cupón efectivo discrecional y no acumulativo a un tipo interés nominal anual del 1% pagadero trimestralmente. Las obligaciones perpetuas, con 100 euros de valor nominal, se podrán amortizar a  partir de los siete años a voluntad de Santander, previa autorización del BCE. Si se produce su amortización, el titular recibirá el 100% del valor nominal del bono de fidelización.

Los afectados que acepten las preferentes tendrán que renunciar a acciones legales contra Santander. Podrán acogerse a esta fórmula los particulares que compraron acciones entre el 26 de mayo y el  21 de junio de 2016 y los tenedores de deuda subordinada de las emisiones del 29 de julio de 2011 y el 14 de octubre de 2011, quelas mantuvieran depositadas en Popular o Santander. En total, la entidad calcula que 1110.000 clientes cumplen estos requisitos.

El importe nominal máximo a entregar de estos valores negociables será, en el caso de las acciones, el equivalente a la inversión realizada en el citado periodo. En el caso de las obligaciones subordinadas, será la diferencia entre el importe desembolsado y los intereses percibidos.

Los que invirtieron hasta 100.000 euros recibirán toda la inversión; los que destinaron entre 100.000 y 500.000 euros tendrán el 75%; y los que colocaron en estos productos entre 500.000 y un millón recibirán el 50%.

Todas estas cantidades son acumulativas. Se estima que el valor nominal máximo a emitir de bonos será de unos 980 millones de euros.

Condiciones

Tal como ha comunicado Santander a la CNMV, los Bonos de Fidelización son valores perpetuos, pero podrán amortizarse totalmente (y no de forma parcial), a voluntad del banco, transcurridos siete años desde su emisión. Adicionalmente, podrán amortizarse en otros supuestos habituales para este tipo de valores para absorber pérdidas, en particular, si los recursos propios de máxima categoría de Santander desciendan de determinado umbral.

Estos productos cotizarán en AIAF Mercado de Renta Fija, en la plataforma SEND. Además, firmará un contrato de liquidez con un tercero.

El rango de los bonos será  inferior al de los instrumentos de capital de nivel 2 (deuda subordinada) y superior al de las acciones. Es decir, en orden de prelación, los tenedores cobrarían sólo por delante de los accionistas.