El FMI ve margen para nuevas fusiones entre los bancos españoles como una herramienta para que mejoren su rentabilidad. Según señala el organismo en las conclusiones preliminares del informe elaborado por el FMI en el marco del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP, según sus siglas en inglés), los bancos españoles necesitan continuar mejorando la rentabilidad, acumulando más reservas de capital, y adaptando sus posiciones de financiación.

Para ello, señala, «la reciente ronda de consolidación bancaria es un avance positivo, pero sigue existiendo margen para la realización de ulteriores esfuerzos que fortalezcan estructuralmente la rentabilidad de los bancos».

Considera que los bancos españoles necesitan mejorar la rentabilidad y elevar su capital

Y es que, tal como advierte la institución, «algunos bancos necesitan además elevar aún más su capital regulatorio o sus reservas de capital para compensar la desaparición gradual de exenciones regulatorias y proteger su negocio frente a perturbaciones inesperadas».

Por otra parte, considera que «algunos bancos pueden tener que adaptar la estructura de su pasivo para cumplir con nuevas obligaciones regulatorias, y estar preparados para una eventual reducción gradual de la política de acomodación monetaria del BCE».

El FMI también subraya que «resulta esencial una reforma integral del sector de cooperativas de crédito, destinada en particular a fortalecer el gobierno corporativo y a mejorar las posibilidades de resolución».

Popular, en el punto de mira

La institución que dirige Christine Lagarde ha alabado la resolución de Popular. «La rápida resolución de un banco sistémico nacional cotizado ha eliminado una fuente de incertidumbre en el sistema bancario, y prosiguen los esfuerzos de consolidación en el sistema», apunta.

Sin embargo, el organismo recuerda que «los legados de la crisis todavía no se han superado del todo». Apunta que «las cifras de activos morosos y adjudicados se han reducido notablemente, pero se mantienen relativamente elevados en unos cuantos bancos, lastrando sus resultados».

Además, aunque «los bancos han continuado captando capital de conformidad con los requisitos regulatorios […], siguen a la zaga de sus homólogos europeos».

Sugiere dotar de más poder al Banco de España para controlar la concentración del riesgo inmobiliario

Al igual que otros bancos europeos, sostiene el FMI, «la banca española se enfrenta a los retos derivados de las incertidumbres relativas al entorno de crecimiento, la posible normalización futura de la política monetaria del BCE, y el cumplimiento de requisitos regulatorios futuros».

El documento pide un enfoque «más proactivo a la hora de lidiar con los legados de la crisis» para ayudar al sistema bancario a afrontar los nuevos retos y pone el foco en el control de los riesgos ligados al ladrillo.

«Dada la tradicional importancia de la exposición al sector inmobiliario en los balance bancarios, ampliar las herramientas macroprudenciales para incluir en su caso límites a la ratio préstamo-valor de garantía y a la ratio de cobertura del servicio de la deuda reforzaría la capacidad del Banco de España a la hora de afrontar una futura acumulación de riesgos en la exposición al sector inmobiliario», sugiere el FMI.