Volkswagen vuelve a reinar en la bolsa europea. Veintidós meses después de verse duramente golpeado por el escándalo del fraude de las emisiones diésel, el fabricante de vehículos alemán vuelve a ser la mayor empresa del sector en la región por valor de mercado.

Y eso que los títulos de Volkswagen firmaron este martes un retroceso del 0,85%, hasta los 145,55 euros. Pero a pesar de este resbalón, la compañía acumula una revalorización del 7,2% desde el inicio de julio, lo que ha elevado su capitalización hasta los 72.735 millones de euros.

Volkswagen capitaliza 72.735 millones de euros, frente a los 68.651 millones de Daimler

Este buen tono ha coincidido con el revés que ha sufrido Daimler, tras verse también implicado en el fraude de las emisiones. Desde que se hicieron públicas las sospechas sobre el fabricante de Mercedes, ha visto esfumarse alrededor de un 2% de su valor, y se mueve cerca de sus mínimos en un año. Su valor bursátil ha quedado de este modo reducido a unos 68.651 millones de euros.

El sorpasso de Volkswagen a Daimler significa también para el primero situarse como la segunda compañía del mundo del motor por capitalización, sólo por detrás de la compañía japonesa Toyota. Aunque no es la primera vez que supera a su competidor en estos casi dos años, hasta la fecha estas reconquistas han resultados efímeras.

Volkswagen, que vende casi el triple de vehículos que su competidor -aunque, por lo general, con menores márgenes-, se situaba claramente por delante de Daimler en capitalización antes de verse fuertemente zarandeado por el llamado dieselgate, que provocó una caída de su valor cercana al 40% en apenas dos semanas, entre septiembre y octubre de 2015.

Desde entonces, el valor ha conseguido ir recuperándose de un golpe que se ha traducido en sanciones en el entorno de los 25.000 millones de dólares (algo más de 21.600 millones de euros), firmando un repunte próximo al 45%, que le sitúa aún un 13% por debajo de sus niveles previos al escándalo.

Daimler sin embargo, empieza a sentir en sus carnes el impacto de un fraude que también ha rondado a otras firmas del sector como Fiat Chrysler o Renault. El fabricante de vehículos de alta gama ha sido acusado de haber instalado un mecanismo ilegal en un millón de motores diésel para falsear los datos de emisiones de gases nocivos. El Gobierno alemán acaba de anunciar la apertura de una investigación.

Daimler se enfrenta al riesgo de que el escándalo del diésel se extienda a EEUU

Los vehículos afectados por el supuesto fraude habrían sido vendidos tanto en Europa como en Estados Unidos. Desde Banco Sabadell estiman que más del 90% habrían sido comercializados en el mercado europeo, lo que reduciría los riesgos para el fabricante de Mercedes, dado que las autoridades europeas se han mostrado bastante laxas en el castigo a Volkswagen por sus prácticas fraudulentas.

«En todo caso, el efecto más negativo estaría en si estas acusaciones se extendiesen a Estados Unidos, donde la presión regulatoria es mucho mayor. Allí Daimler habría vendido en torno 50.000 vehículos con esas características. Si todos los vehículos vendidos estuviesen afectados (algo que en principio descartamos) su efecto sería claramente inferior al que vimos en Volkswagen». Tomando en cuenta los parámetros su competidor, las multas potenciales a Daimler se elevarían a unos 1.600 millones de euros, según el banco español.  

Mientras se resuelve la investigación, Daimler ha lanzado este mismo martes una llamada a los propietarios en Europa de tres millones de vehículos Mercedes con motor diésel para una revisión y mejora de los sistemas de emisiones de gases contaminantes. La compañía ha estimado el coste de esta medida voluntaria en unos 220 millones de euros.