El responsable del área económica de Ciudadanos, Luis Garicano, ha avanzado en una entrevista a Efe que el preacuerdo con el Gobierno para bajar el IRPF en 2018 contemplará deducciones para los contribuyentes con cónyuge discapacitado o con ascendientes de mayor edad a cargo de 1.200 euros anuales.

Se tratará de deducciones en la cuota por valor de 100 euros al mes, que el contribuyente podrá cobrar como un «impuesto negativo» a través del IRPF, ha explicado.

Además de estos dos colectivos, el acuerdo con el Gobierno incluye incrementar las deducciones que ahora existen para las familias numerosas a partir del cuarto hijo.

La razón por la que Ciudadanos quiere articular estas ayudas en forma de deducciones es que de esta forma no se crean desincentivos ni se desvía empleo al mercado negro, puesto que la persona que atiende a un discapacitado o a un mayor puede seguir trabajando sin perder este beneficio.

Estas deducciones se enmarcan en el acuerdo alcanzado por Ciudadanos con el Gobierno para cerrar el apoyo de la formación naranja al techo de gasto para 2018, primer paso para la elaboración de los Presupuestos del próximo año. A cambio, el Ejecutivo aceptó llevar a cabo un paquete de rebajas en el IRPF de 2.000 millones de euros, que incluye también eximir de tributación a las rentas de hasta 14.000 euros, además de reducciones decrecientes por tramos de los 14.000 a los 17.500 euros.

Al margen de este preacuerdo, Garicano insiste en la necesidad de mejorar el diseño del impuesto sobre la renta, para que sea «progresivo, simple y neutral a las decisiones individuales», y aboga por reformas para reducir el fraude fiscal y para mejorar el empleo, porque ello aumentará las bases y permitirá posteriormente reducir los tipos.

Lejos de PSOE y Podemos

Al mismo tiempo que Ciudadanos alcanza acuerdos con el Gobierno, la formación que lidera Albert Rivera ve una gran distancia con el PSOE o con Podemos para poder llegar a acuerdos en una reforma impositiva a partir de septiembre, al igual que en materia de consolidación fiscal, donde la formación naranja defiende la actual regla de gasto para cumplir con los compromisos de déficit público.

«La regla de gasto no ha sido excesivamente exigente. Necesitamos seguir con el proceso de consolidación», advierte Garicano, quien tampoco se muestra partidario de una posible quita de la deuda que tienen las comunidades autónomas con el Estado, después de que el PSOE dejara abierta esta posibilidad de debate en el marco de un nuevo modelo de financiación.

«No debe haber quita. Hacer quita a las autonomías más ricas es absurdo. La deuda que se perdona a una región rica es asumida por el resto, más pobres que ella y una quita a las que despilfarran en aeropuertos sin vuelos tampoco tiene sentido», asevera.