El histórico astillero de La Naval de Sestao ha entrado hoy en concurso de acreedores. A la finalización de la junta de accionistas extraordinaria celebrada esta mañana, los propietarios del centenario astillero -fundamentalmente los astilleros Murueta e Ingeteam- han comunicado a los trabajadores que la empresa va a tramitar su entrada en concurso de acreedores «de continuidad». De esta forma la sociedad será controlada y gestionada por un administrador concursal pero si algunas de las partes -accionistas, acreedores o administrador- solicita su liquidación definitiva para evitar que se agudicen las pérdidas ésta se podría producir en cualquier momento.

Pese a que el astillero cuenta con carga de trabajo suficiente, con un pedido conformado por cuatro buques, las pérdidas de La Naval se han agudizado de modo importante en los últimos dos años, cuando los numerosos rojos han ascendido hasta los 80 millones de euros. Actualmente la deuda del astillero ronda los 150 millones de euros.

La Naval se encontraba a la espera de que se materializará el anuncio de un posible inversor, en especial el empresarios asturiano afincado en Miami, Manuel del Dago, si bien finalmente ésta no se ha materializado. Era la última esperanza tras fracasar la ampliación de capital con la que la sociedad confiaba en salir adelante. Ahora parece complicado que se pueda encontrar una vía de salida en forma de adjudicación judicial a un futuro inversor, lo que podría salvar el astillero.

La Naval cuenta con alrededor de 200 trabajadores directos pero de ella depende un amplio tejido industrial conformado por numerosas industrias y empresas auxiliares de la que viven alrededor de 1.600 trabajadores. La Comarca de la Margen Izquierda Vizcaína perdería, de confirmarse la liquidación del astillero, a uno de sus motores económicos durante décadas y a un símbolo de la historia naval del País Vasco.

Desde las instituciones vascas se ha apuntado a la necesidad de profundizar en el diagnóstico que ha llevado a La Naval hasta este punto. Se subraya que los problemas ocasionados por la polémica del ‘tax lease’ que afectó al sector naval, en especial a su capacidad competitiva, hace unos años pudo ser una de las razones pero se considera que no ha sido determinante ya que el astillero contaba con carga de trabajo suficiente para consolidar una recuperación y cierta solvencia. El propio lehendakari Iñigo Urkullu mostró ayer su extrañeza por la situación financiera en la que se encontraba La Naval y que hoy se ha confirmado con el anuncio de su entrada en concurso de acreedores.

Ahora a los trabajadores se les podría ofertar su traslado a otros astilleros, como los ubicados en Cádiz o Ferrol como garantía comprometida para su estabilidad laboral.

La situación delicada de La Naval le ha llevado en los últimos años a plantear varios ERE en su plantilla. Construcciones Navales del Norte es formalmente un consorcio creado en 2005 por varias empresas que adquirieron el astillero de Sestao conocido como «La Naval», inaugurado en 1915. En su larga historia figura la construcción de las dragas más importantes y grandes del mundo .