El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha acudido este jueves por segunda vez en dos meses a Murcia para prometer que el AVE llegará a la ciudad en 2018 y el soterramiento tres años después, esto es, en 2021. El anuncio ha coincidido con los disturbios vecinales más graves registrados en la capital murciana a la altura del paso a nivel de Santiago el Mayor, el paso ferroviario más conflictivo de España con una ristra de muertos y heridos en los últimos años. Los vecinos piden su cierre ya y no quieren cruzar los pasos a nivel con trenes de alta velocidad. La Policía desalojó la noche del jueves por la fuerza a centenares de manifestantes que ocupaban las vías por tercer día consecutivo.

Santiago el Mayor es un símbolo del movimiento vecinal al sur de Murcia, con casi tres décadas de protestas a sus espaldas: siete barrios del entorno de la estación de Murcia del Carmen (100.000 vecinos) están aislados por las vías del tren. Más de noventa trenes diarios atraviesan la ciudad en superficie, en un continuo subir y bajar de barreras que cruzan cotidianamente miles de personas andando y en coche. El diario local La Verdad ha informado de siete furgones en el lugar de las protestas para impedir que la circulación ferroviaria se viera afectada.

Según la Plataforma Pro Soterramiento, varios efectivos agarraron a vecinos que se negaban a marcharse. En la red social Twitter hay imágenes de detenidos y golpeados por los agentes. La Delegación del Gobierno niega que se registrara una «carga policial», pero hay vídeos que revelan escenas de forcejeos y golpes.

El ministro acudió a una ciudad que gobierna el PP desde 1995 a apagar fuegos, pero algunas de sus declaraciones solo incendiaron más la conflictiva situación. Serna dijo estar escandalizado por imágenes de «niños» circulando por las vías del ferrocarril -en las protestas había menores-. «Eso es terrible, porque creerán que es algo habitual, pero es un problema de seguridad que no se puede permitir. Una concentración en una vía en las circunstancias actuales puede poner en peligro la vida de las personas». Los manifestantes replican que los niños ya se ven obligados todos los días a cruzar las vías para ir al colegio o al ambulatorio.

La problemática del AVE a Murcia es eterna: antes que pedir la llegada de la alta velocidad, la ciudad reclama que se soterren las vías por la peligrosidad de los pasos a nivel. La llegada del AVE elevará por encima de cien los trenes diarios que atravesarán esta zona de la urbe. Y para acondicionar la vía provisional que permitirá recibir la alta velocidad en 2018 se han instalado unas vallas provisionales en ocasiones a centímetros de algunas viviendas, lo que ha irritado más a muchos ciudadanos.