El Real Decreto Ley de Noviembre de 2012 de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios ha beneficiado a más de 87.000 familias, según datos publicados por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

La moratoria hipotecaria ha propiciado la suspensión de 27.400 desahucios desde su puesta en marcha en 2013. De esta medida se han beneficiado colectivos considerados de “especial vulnerabilidad”. Es decir, familias numerosas, monoparentales con dos hijos, familias con un menor de tres años, las víctimas de violencia de género o las que tienen miembros discapacitados.

Por otro lado, el Código de Buenas Prácticas (CBP) al que se adhirió voluntariamente la banca ha facilitado 42.575 reestructuraciones de deuda y más de 7.300 daciones en pago.

Economía señala que las ejecuciones hipotecarias sobre vivienda iniciadas han caído un 64% desde el primer trimestre de 2014.
Y, concretamente, las que afectan a viviendas habituales de personas físicas son hoy menos de un tercio de las que se producían hace tres años.

A todas estas medidas se une el Fondo Social de Viviendas en el caso de familias en situación de especial vulnerabilidad, recuerda la AEB, patronal de la banca.

«Las facilidades en las condiciones de pago del préstamo hipotecario aplicadas durante la crisis por parte de los bancos de la AEB (Asociación Española de Banca) han beneficiado a más de un millón de familias. Todos estos datos muestran la elevada sensibilidad de las entidades de crédito ante las consecuencias sociales derivadas de la crisis. Y son datos compatibles con el fuerte crecimiento experimentado por el nuevo crédito, que está aumentando a ritmos de dos dígitos», explica José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la asociación.