El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha lanzado este jueves un mensaje al Ejecutivo de Carles Puigdemont: la mejora de la situación económica en España abre nuevas oportunidades para el diálogo en Cataluña. Y en esas negociaciones tendría cabida el debate sobre un nuevo modelo de financiación autonómico.

«En 2012 estábamos en mitad de una crisis y nuestro objetivo era evitar que España fuera rescatada, ahora la situación ha cambiado, tenemos más espacio fiscal, tenemos una recuperación económica y eso abre nuevas oportunidades para el diálogo», ha asegurado el titular de Economía en un entrevista en Financial Times.

Los comentarios de De Guindos son vistos por el medio británico como una oferta por parte del Gobierno como un incentivo a la sociedad catalana para que rechace la consulta soberanista del próximo 1 de octubre, informa Europa Press.

Durante la entrevista, el ministro reitera la oferta expresada por distintos miembros del Gobierno para entablar un diálogo con la Generalitat si renuncia al referéndum. «Una vez se descarten los planes de independencia, podemos hablar», ha apuntado.

Impacto nulo en la economía

El ministro también ha asegurado que la situación que se está viviendo en Cataluña «por el momento» no está teniendo ningún impacto en la economía española. Una prueba de ello es que el Tesoro Público ha colocado este jueves 4.671 millones de euros en una nueva subasta de bonos, ofreciendo una menor rentabilidad a los inversores.

El desafío soberanista en Cataluña no parece estar haciendo mella en la confianza que ofrece España en los mercados. De hecho, la demanda ha superado ampliamente lo colocado entre los inversores, hasta situarse por encima de los 8.300 millones de euros, a pesar de que la rentabilidad que obtienen por comprar títulos de deuda española ha vuelto a bajar una vez más.

 

Catalá, dispuesto a dialogar

Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha mostrado también la disposición del Gobierno a dialogar sobre «todo lo que permita una convivencia democrática entre los españoles», incluso de «reformar la Constitución», pero con una «línea roja»: la celebración de un referéndum unilateral.

«Un referéndum en el que solo participa una parte de la población es contrario a los valores democráticos. Eso no existe en ninguna Constitución occidental», ha manifestado en una entrevista en la Cadena Ser.

Por ello, ha explicado, se trata de «una línea roja, pero no para el PP, para cualquier demócrata porque lo que queramos ser en el futuro en España lo decidiremos entre todos, no lo van a decidir unos pocos frente a la mayoría de españoles».

En ese contexto, ha mostrado la disposición del Gobierno «a hablar de todo lo que permita una convivencia democrática entre los españoles, el desarrollo social, del bienestar, de los derechos de los españoles dentro de nuestra Constitución, incluso de hablar de reformar la Constitución, siempre con el consenso y las mayorías que esto requiere».

«Hemos reconocido desde el primer día el conflicto social y político que hay detrás de esta cuestión y por tanto la necesidad de buscar cauces para dar salida a esta situación. Desde el primer día hemos dialogado, hemos tendido puentes sobre la constitución y la ley; ningún gobierno dialoga para incumplir las leyes», ha advertido Catalá, al insistir en que el Gobierno está «desde el primer día con la mano tendida».

En cuanto a la posibilidad de que se haya impedido el 1-O con las operaciones policiales de los últimos días, el ministro ha admitido que no se puede asegurar que se haya desmantelado «completamente» la infraestructura, pero está convencido de que la actuación de la Justicia ha permitido la incautación de «muchos elementos» para evitar que se celebre «ese referéndum ilegal».

A la pregunta de si se habían encontrado ya las urnas, ha dicho que se desconoce incluso «si existen esas urnas».