El turismo no ha notado de momento el impacto de los atentados de Barcelona y Cambris (Tarragona) de pasado agosto. El sector vadeó las semanas posteriores a los ataques terroristas sin sufrir cancelaciones masivas y sin que las reservas registraran un frenazo. Sin embargo, el Gobierno alerta de que la tensión política generada por la convocatoria del referéndum secesionista del 1-O en Cataluña sí se está dejando notar en la actividad turística.

«El impacto que está teniendo la situación política en Cataluña es mayor que el que han tenido los atentados», ha advertido el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, en una entrevista con RNE. “Puede estar marcando un mayor retroceso de lo que se esperaba en el ámbito turístico”, sobre todo entre los viajeros nacionales, que tienen más presente la situación política regional.

Barcelona no sufrió cancelaciones turísticas tras los atentados del 17-A, como sí se registraron en otras ciudades como Londres o París en los días posteriores a atentados similares. “El daño hipotético de una presunta independencia es una locura que no se puede ni evaluar”, ha sentenciado el ministro.

«La comunidad internacional respeta la Constitución española y considera que la legalidad es lo que se tiene que cumplir. Fuera de España todo el mundo lo ve clarísimo, tanto la Unión Europea como Estados Unidos y países democráticos avanzados tienen claro que en España hay una constitución y hay que cumplirla», ha apuntado Nadal.