Las grandes eléctricas promueven un relevo al frente de su patronal. Tras siete años en el cargo, Eduardo Montes ha abandonado este lunes la presidencia de Unesa con carácter inmediato. La antaño todopoderosa asociación de las grandes compañías del sector, ha perdido su peso en los últimos años fundamentalmente por los intereses contrapuestos de sus asociados y se ha quedado sin una voz fuerte en los grandes temas regulatorios que afectan al negocio.

Las cinco compañías que integran Unesa –Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, EDP España y Viesgo- han aprobado por unanimidad el nombramiento de una nueva presidenta. La elegida es Marina Serrano, ex consejera y ex secretaria del consejo de la Comisión Nacional de Energía (CNE) –hoy integrada en la CNMC– y actualmente es consejera independiente en Abertis.

Serrano es abogado del Estado, y actualmente trabaja en el Departamento de Derecho Público y Sectores Regulados del despacho Pérez Llorca.  Su carrera profesional ha estado directamente ligada al sector energético. Además de ser vocal en la Comisión del Sistema Eléctrico Nacional y de la CNE (entre 1995 y 2013), antes ocupó la Secretaría del consejo de administración y fue directora de Asesoría Jurídica de Red Eléctrica de España (Entre 1988 y 1995) y también fue directora general del Patrimonio del Estado en el segundo Gobierno de José María Aznar. «Es ineludible avanzar en la transición energética  hacia un sistema plenamente descarbonizado, para lo cual es imprescindible contar con un adecuado marco regulatorio», ha asegurado Serrano tras la toma de posesión.

Nueva etapa

Los planes de las eléctricas para esta nueva etapa es que Unesa se centre en hacer lobby en la negociación del marco regulatorio de los negocios regulados. La patronal pretende reinventarse volcándose en el asunto que comparten sin demasiadas diferencias de criterio las cinco grandes compañías, que es la defensa del negocio de distribución (las redes) para negociar un marco regulatorio y la retribución. «Unesa centrará sus actuaciones de manera prioritaria en temas de carácter regulatorios y en aspectos relacionados con la distribución eléctrica», indica la patronal en la nota remitida tras la reunión de su junta directiva.

El objetivo es centrarse en distribución y dejar lo máximo posible al margen la generación. Y es que las eléctricas integradas en Unesa no comparten objetivos en materia de generación eléctrica. Unas volcadas en las renovables (eólica, singularmente), otras aún defendiendo el gas y el carbón; unas defendiendo la continuidad de las centrales nucleares y otras abogando por el cierre ordenado… Las grandes eléctricas consideran que ya existen patronales sectoriales que pueden hacerse cargo de la defensa de los intereses de las diferentes tecnologías de producción (Asociación Empresarial Eólica, Foro Nuclear, Sedigas, Carbunión…).

Las compañías también dejan la puerta abierta a «abrirse a nuevos miembros que tienen un papel relevante en el contexto eléctrico actual». El objetivo de Unesa es impulsar su función «como plataforma de debate entre los principales agentes del sector».