El precio de la luz alcanzó ayer su nivel más alto en lo que va de año. Fue en concreto entre las 19.00 y las 20.00 horas. En esa hora el precio alcanzó los 182,54 euros por megavatio hora (MWh) para los 11 millones de hogares acogidos a la tarifa regulada, conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC).

El anterior récord horario durante este año (con 182,05 euros MWh, según los cálculos de la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España) se había registrado el pasado 25 de enero, cuando aún coleaba la polémica tras varios días encadenándose fuertes subidas eléctricas y con una alta demanda por la ola de frío.

Desde el Ministerio de Energía se subraya que el subidón de ayer es “puntual” y “anómalo”, ya que estuvo motivado muy fundamentalmente por el coste de los servicios de ajuste del sistema, que se trata de una subasta paralela que se realizan para solventar descuadres entre oferta y demanda eléctrica. E incluso fuentes del departamente de Álvaro Nadal apuntan a Europa Press que el pico de ayer sólo representará un 0,0003% del coste eléctrico de un consumidor en el conjunto del año.

El ‘pool’, aún lejos de máximos

El mercado mayorista de la electricidad (pool), cuya cotización tiene un peso de un 35% en el total del recibo de luz para los hogares con tarifa regulada (por un 40% de los peajes que marca el Gobierno y un 25% de impuestos), marcó ayer un máximo de 71,42 euros por MWh entre las 21.00 y las 22.00 horas, y la media de todo el día se situó por encima de los 60 euros (para hoy, el máximo horario será de 70,22 euros por MWh y la media de la jornada, de 61,4 euros).

Con estos niveles, el mercado mayorista –en el que eléctricas y traders compran y venden electricidad- aún está lejos de los que alcanzó en enero. Entonces se marcaron máximos de tres años, con picos en horas concretas superiores a los 100 euros y con medias diarias que se situaron en varias ocasiones por encima de los 90 euros por MWh.

Las subidas que vienen

Sin embargo, el temor a que haya una nueva tormenta perfecta que dispare los precios eléctricos ha empezado a asentarse en el sector. Así lo anticipan los mercados eléctricos de futuros, en los que generadores, inversores y traders intercambian electricidad para entregarla en un plazo determinado estableciendo un precio de manera anticipada.

En estos mercados los precios que están pactando los agentes para los próximos meses y para el primer trimestre del próximo año, en pleno invierno, no dejan de subir. Los problemas que el mercado augura están relacionados a corto plazo con los efectos de la sequía en España, que está haciendo que se desplome la producción hidroeléctrica (más barata) y que se esté utilizando de manera intensiva las centrales de carbón y de gas (más caras). Y también están vinculados con que los inversores tienen pavor –exagerado según algunas compañías del sector- a que a medio plazo acabe afectando al mercado un eventual nuevo parón en las centrales nucleares francesas.