Santander echa un capote a CaixaBank y recomienda comprar sus acciones, pese a la inestabilidad política de Cataluña y la fuga de dinero que ha sufrido la entidad en los últimos días.

El grupo que preside Ana Botín acaba de emitir una nota para sus grandes clientes, con motivo de la presentación de resultados del tercer trimestre de CaixaBank, en la que sitúa el precio objetivo de la entidad catalana en 5,2 euros, lo que supone un potencial de revalorización del 36%.

El equipo de analistas de Santander destaca que las cifras de CaixaBank y la evolución de su negocio siguen respaldando su tesis de inversión. “Está mejorando sus ingresos y beneficios, sigue con la reestructuración en Portugal, la reducción de su exposición inmobiliaria y presenta una base de capital más estable”, sostienen.

Santander confía en la historia de CaixaBank a medio plazo, pese a que a corto plazo advierte de una peor evolución

Como resultado, “seguimos creyendo que la historia de CaixaBank es convincente a medio plazo, pero la situación política en España podría hacer que, a corto plazo, el rendimiento sea menor”.

Tras el análisis de los resultados, Santander destaca, entre los puntos positivos, el incremento del beneficio neto al no haber apenas “otras” provisiones, además del incremento en operaciones de trading y la consolidación del capital.

Por otro lado, subraya que la rentabilidad de la cartera de crédito apenas se ha ajustado un punto básico interanual e intertrimestral, pese a que el euribor cae 11 puntos básicos en el año.

Junto a ello, los analistas del Santander valoran positivamente la contribución de su filial portuguesa BPI, gracias a la realización de sinergias, que supone un recorte del 2% en el gasto operativo.

El grupo pierde 2.250 millones de euros de capitalización en bolsa desde el 1 de octubre

También aplaude que el coste de riesgo sigue la tendencia a la baja, al situarse en 41 puntos básicos en el tercer trimestre, frente a 44 y 46 puntos básicos de los trimestres previos, respectivamente. Las cifras van en línea con la expectativa de CaixaBank con situarlo por debajo de 40 puntos el próximo año, a medida que mejora la calidad de los activos.

Santander destaca además la mejora del ratio de capital CET 1 de 20 puntos básicos y que “el dividendo de 0,07 euros por acción es positivo, ya que está en el camino de alcanzar nuestra estimación de 0,14 euros por acción para el conjunto del año, lo que supondría el primer aumento anual del dividendo por acción en cuatro ejercicios”.

Entre los puntos débiles que Santander detecta en las cuentas figura que “la cartera de préstamos se mantiene bastante plana con un crecimiento interanual de sólo el 2% en préstamos para corporaciones y particulares, pero cae un 3% en hipotecario, lo que sigue siendo un lastre”.

El impacto del 1-0

Las acciones de CaixaBank se han visto golpeadas con fuerza por la incertidumbre generada por el desafío secesionista catalán. Desde la celebración del referéndum del pasado 1 de octubre, el banco acumula un retroceso en bolsa del 8,7%, lo que le ha llevado a situarse en sus niveles más bajos desde el pasado abril. En términos de capitalización, ha visto evaporarse cerca de 2.250 millones de euros, lo que ha permitido a compañías como Amadeus o Repsol superarle en el ránking de las mayores cotizadas del parqué español.

Pese a este revés, el banco que preside Jordi Gual mantiene un saldo positivo en el año, con una ganancia del 25%, que le sitúa como el octavo mejor valor del Ibex en el ejercicio y segundo mejor banco, sólo superado por Sabadell.