CaixaBank y Sabadell han anunciado el traspaso de sus sedes sociales a Valencia y Alicante, respectivamente, ante la incertidumbre política que vive Cataluña. Aun así, bancos de inversión como Société Générale advierten del riesgo de una salida de depósitos, al tiempo que apuntan el riesgo de una caída del consumo en la región independentista, en línea con la opinión de otros gigantes de Wall Street como JP Morgan.

“La posición de liquidez de CaixaBank y Sabadell podría verse afectada por las salidas de depósitos. Aunque [mantenerse al amparo del] BCE y la reubicación [de sus sedes] fuera de Cataluña se perciben como salvaguardas suficientes para contener cualquier grave problema de liquidez”, explica el banco francés.

Como la mayor parte de analistas, Société Générale no confiere una alta probabilidad de éxito a que la independencia se concrete. “La independencia de Cataluña es improbable, por lo menos por el momento, pero hay una clara preocupación por el hecho de que la crisis pueda afectar al crecimiento potencial de España. El consumo y el turismo en Cataluña podría verse reducido, mientras se frenan o retrasan las inversiones en el resto del país”, sostiene en un informe. “Cuanto más se prolongue la incertidumbre, mayores repercusiones sufrirá la economía”, subraya.

“Aunque los inversores ven la independencia como un escenario improbable, reconocen que el riesgo podría resurgir de nuevo si el sentimiento nacional catalán continúa creciendo”, indica.

Entre los motivos que argumenta la entidad como escollos a tener en cuenta para que Cataluña llegue a independizarse, figuran “la muy significativa proporción de ventas catalanas que van al resto de España, que Bruselas sigue respaldando el Gobierno español y que es difícil avistar una Cataluña independiente en la Eurozona cuanto España tiene derecho de veto”.

En medio de la creciente tensión entre Madrid y Barcelona, “la visión generalizada es que el sentido común debe prevalecer en última instancia y las valoraciones [de los bancos cotizados] deben recuperarse. Sin embargo, los inversores buscan más garantías antes de tomar cualquier posición en los bancos españoles”, añade.

CaixaBank, oportunidad de compra

Pese al órdago secesionista, la entidad gala considera que “Caixabank sigue siendo percibido como un banco nacional de alta calidad y opción favorita entre los dos nombres catalanes. Antes de la posible estabilización de la situación política, los inversores ven la caída del valor como una posible oportunidad de compra. La acción todavía está negociando en 1,16 veces sobre valor en libros para 2018, y los inversores podrían estar buscando una caída adicional para tener mayor potencial de revaloración”.