Los bancos están haciendo los deberes para mejorar su rentabilidad y en un entorno adverso -tipos de interés en mínimos, actividad crediticia débil, presión de los activos improductivos, aumento de costes regulatorios y reestructuración de plantillas-, mejorar la eficiencia es clave para sostener la cuenta de resultados. En este escenario, las entidades cuidan a sus clientes más rentables, al tiempo que cargan elevadas comisiones a los que no lo son, en un gesto que, indirectamente, les anima a cambiar de banco.

Así, aunque la política comercial de la mayor parte de los bancos pasa por eliminar las comisiones de los principales servicios a los usuarios con una elevada vinculación, quienes mantienen una actividad residual con la entidad son castigados con altas comisiones.

Las entidades quitan las comisiones a los clientes rentables y aplican fuertes cargos a los que no lo son

Y es que las cuentas corrientes en las que apenas se ejecutan transacciones –cuentas zombies– generan un coste para las entidades que no están dispuestas a asumir y que, por tanto, se traslada al cliente, salvo que éste tenga contratado un número de productos suficiente para compensarlo.

En general, los bancos calculan que es necesario que los usuarios dispongan de cuatro productos (cuenta, nómina o pensiones, recibos y, si es posible, algún producto de ahorro e inversión, como fondos o pensiones) para que no se conviertan un lastre para la cuenta de resultados.

Santander y Sabadell son las entidades que más cobran por la cuota de mantenimiento anual de las llamadas cuentas zombies: 96 euros al año. Les sigue BBVA, que acaba de subir esta comisión hasta 60 euros, Popular e Ibercaja aplican un cargo de 58 y 50 euros, respectivamente. Y, tras éstos, CaixaBank cobra 48 euros, Bankinter (45 euros) y Bankia (44 euros). ING no cobra nada.

BBVA carga 60 euros anuales por las cuentas inactivas; Popular e Ibercaja, 58 y 50 euros, respectivamente

Las entidades señalan que el grueso de sus clientes no se ve afectado por estos precios, ya que está adherido a planes de fidelización que les exime del pago de comisiones.

En el caso de Sabadell, su producto estrella, la cuenta Expansión, sólo exige domiciliar la cuenta nómina, la pensión o un ingreso periódico mensual superior a 700 euros para beneficiarse del programa de comisiones cero. No aplica comisión de mantenimiento a la cuenta y ofrece tarjetas de débito y crédito gratis, la devolución del 1% de los recibos domiciliados hasta un máximo de 240 euros al año, transferencias en euros libres de cargos, descuento del 2% en carburantes y retiradas de efectivo gratis a partir de 60 euros.

Así, el número de clientes particulares titulares de cuentas de la gama Expansión que no soportan las comisiones de las llamadas cuentas zombies supera los 3,2 millones, un 69% del total.

Santander, por su parte, centra la estrategia comercial en su Cuenta 123 como herramienta de fidelización de clientes. Exige domiciliar ingresos desde 600 euros, domiciliar tres recibos como mínimo y realizar al menos seis movimientos en comercios o compras online. Las tarjertas asociadas a la cuenta tienen un coste mensual de tres euros.

CaixaBank cobra 48 euros al año, seguido por Bankinter (45 euros) y Bankia (44 euros)

José García Cantera, director financiero del grupo, destacó hace unos días, durante la presentación de resultados trimestrales de Santander, la positiva evolución de la Cuenta 123 con la que ha logrado elevar un 36% el número de particulares vinculados y un 14% en el caso de las empresas. Como resultado, subraya que la facturación de la tarjeta de crédito aumentó un 46%.

La cuenta 123 ofrece, entre otras ventajas, una rentabilidad del 3% para saldos a partir de 3.000 euros, con un máximo de 15.000 euros; un 2% si se mantiene en la cuenta un saldo de entre 2.000 y 3.000 euros; y un 1% para saldos entre 1.000 y 2.000 euros.

Además, devuelve en efectivo entre el 1 y el 3% del importe de los recibos de gastos del hogar (agua, luz, teléfono) y seguros, gastos de educación (colegios, guarderías, universidades), impuestos locales y seguros sociales, con un máximo de 110 euros mensuales en devoluciones.