El tiempo se agota. 2017 se adentra en su recta final y la privatización de Bankia permanece en suspenso por tercer año consecutivo. Las turbulencias desatadas por las tensiones políticas en Cataluña han supuesto un contratiempo en las intenciones del Estado de reactivar antes de finales del presente ejercicio la venta de parte de su participación en el banco. Pero desde la entidad confían en que haya tiempo para retomar esos planes.

«Esperamos que surjan nuevas ventanas de aquí a final de año que permitan reanudar el proceso de privatización», ha confirmado el consejero delegado de la entidad, José Sevilla, en la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados del tercer trimestre. Esta expectativa se basa en la confianza de Sevilla en que «la situación en Cataluña ha entrado en un proceso de normalización más rápido de lo que se preveía hace una semana», lo que le lleva a prever que la reciente volatilidad del mercado se atenúe en las próximas semanas, permitiendo al Frob afrontar una nueva venta en un entorno propicio de mercado.

El directivo reconoce que la decisión al respecto es exclusiva del Estado y que si la situación se pospusiera varios meses más no supondría ningún problema. «No nos genera ninguna preocupación. Llevamos así cinco años, no va a pasar nada por seguir así uno o dos meses más», ha comentado.

Sevilla recalca los efectos indirectos que ha tenido sobre la economía el rescate de Bankia

La venta de Bankia es la vía más clara con la que cuenta el Estado para recuperar parte del dinero destinado durante los años de la crisis al rescate de la banca y la reciente caída de los precios de Bankia -ha perdido más de un 10% de su valor en seis meses- dificulta esa tarea. Sevilla confía en que la valoración de la entidad se incremente en los próximos años, mejorando la capacidad del Gobierno de recuperar dinero a través de la venta del 67% que aún posee del banco que preside José Ignacio Goirigolzarri -actualmente valorado en algo menos de 8.000 millones de euros. «Creo que España sigue siendo un lugar atractivo para los inversores y el sector financiero también», comenta Sevilla.

Además, el directivo ha vuelto a incidir en el retorno indirecto que ha supuesto para el erario público el saneamiento de Bankia y el conjunto del sector bancario. «Sólo una caída de 100 puntos básicos de la prima de riesgo de dos años supone un ahorro para el Estado equivalente a lo que se destinó al rescate de Bankia», observa Sevilla.

Evolución del negocio

Las acciones de Bankia subían este lunes alrededor de un 1,8% después de que se conociera que la entidad ha visto incrementarse un 1% su beneficio en los nueve primeros meses del año, hasta los 739 millones de euros. El incremento de las comisiones y la rebaja de las dotaciones para provisiones son las bases que han sustentado esta mejora de las ganancias.

Sin embargo, el punto débil de las cuentas del banco propiedad del Estado ha vuelto a radicar en la evolución de los márgenes de interés, que experimentan un recorte superior al 10% desde inicios del ejercicio. «El euribor ha evolucionado peor de lo esperado, lo que penaliza nuestra cartera hipotecaria, y nuestra capacidad para seguir reduciendo el coste de los depósitos es ya relativamente limitada», ha reconocido Sevilla.

Sin embargo, desde la entidad se muestran confiados en que el inicio de la normalización de los tipos de interés en la eurozona permita un repunte del euribor que tendría consecuencias muy notables en sus cuentas en los próximos ejercicios. «Un repunte de 50 puntos básicos en el euribor implicaría 250 millones de euros más de ingresos en nuestra cuenta de resultados», observa Sevilla.

Mientras tanto, el banco se muestra satisfecho con la evolución de su negocio, donde resalta el incremento neto de su base de clientes de 141.000 personas y el aumento en más de 100.000 ingresos domiciliados, con un creciente peso del canal online en el contacto con los clientes.

En este sentido, la agitación que se ha vivido en Cataluña en las últimas semanas también ha tenido un impacto en el negocio de Bankia. «Octubre ha sido un mes más dinámico en depósitos aunque se ha ido normalizando en las últimas semanas», ha reconocido Sevilla, quien, no obstante, ha negado que desde la entidad se esté tratando de aprovechar los temores de los clientes de los bancos catalanes para sacar rédito comercial.

El banco niega una guerra comercial en torno a la crisis catalana, aunque ha ganado depósitos

«A nosotros lo que nos gusta es crecer en depósitos en situaciones de normalidad. Hemos mantenido en todo momento un actitud leal y constructiva con el resto de entidades. Nuestra convicción es que necesitamos un sistema financiero creíble, que tenga la confianza de los clientes», ha señalado el consejero delegado del banco.

Desde Bankia se muestran convencidos de que el impacto de la crisis catalana puede ser mínimo si se avanza hacia una pronta normalización en los próximos meses. «Todo lo que hemos visto hasta ahora es reversible», afirma Sevilla.

La rebaja de la morosidad, que se sitúa ya por debajo del 9%, mientras se mantiene un elevado grado de coberturas ha sido otro de los puntos fuertes de Bankia durante estos nueve trimestres. Aunque la gran fortaleza de la entidad ha radicado en su notable generación de capital, que ha permitido elevar la ratio CET1 Fully Loaded al 14,16%, una de las mayores del sector en Europa y muy por encima de los requisitos legales previstos.

No obstante, Sevilla ha recordado que la operación de integración de BMN, que está previsto tener lista antes del final del primer semestre de 2018, consumirá alrededor de dos puntos porcentuales de capital, por lo que el banco no se plantea actualmente una mejora sustancial del dividendo para gestionar su capital sobrante.