El Tribunal Supremo dictó el miércoles una sentencia que anula parcialmente las hipotecas multidivisa que se comercializaron sin transparencia, adaptando la doctrina establecida el 20 de septiembre por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). La sentencia supone un golpe para Bankinter, la entidad española que más activamente formalizó este tipo de productos durante la burbuja inmobiliaria. En el peor escenario, podría perder hasta 400 millones de euros.

La sentencia obliga a las entidades que hayan comercializado estos productos sin informar debidamente de los riesgos a recalcular el importe que sus clientes deberían haber abonado si hubiesen hecho frente a un crédito en euros referenciado al tipo de interés medio del momento. El exceso de dinero pagado por los clientes se descontará del principal pendiente, y el préstamo quedará denominado en euros a partir de ese momento.

Según estimaciones de la firma de inversión Alantra, Bankinter todavía tiene unos 2.000 millones de euros en préstamos hipotecarios multidivisa,  principalmente en francos suizos, yenes japoneses, libras y dólares. Este volumen equivale al 7% del total de préstamos garantizados y alrededor de 4% del total de préstamos del grupo que lidera María Dolores Dancausa.

La firma que lidera Dancausa tiene en torno a 2.000 millones de euros en préstamos multidivisa

La firma estima, suponiendo un importe promedio de préstamo de entre 130.000 y 150.000 euros, que la entidad tiene en torno a 15.000 clientes afectados, equivalente al 20% de todas las hipoteca multidivisa en España.

En un escenario en el que se demostrase que todos los préstamos de Bankinter no fueron transparentes y asumiendo que la davaluación de las divisas ronde el 20%, Alantra cree que Bankinter registraría una pérdida potencial de unos 400 millones de euros, que suponen 100 puntos básicos de capital  de CET1.

Bankinter dejó de vender hipotecas multidivisa en 2008 y sus clientes han pagado en torno al 50% del principal hasta la fecha. La mayoría de estas hipotecas se vendieron a clientes con elevado patrimonio -de los que el 70% está en Madrid- de forma transparente y que los riesgos fueron entendidos correctamente por éstos, dice la firma.

De hecho, los contratos permitieron el cambio voluntario a euros cada año, aunque sólo algunos de los clientes optaron por modificar los términos.

Demandas limitadas

A diferencia del escándalo de las cláusulas suelo, un número limitado de clientes ha presentado demandas contra Bankinter en los últimos años. «Hasta la fecha, los tribunales inferiores han emitido un fallo favorable a Bankinter en más del 70% de los casos y Bankinter ya ha contabilizado trimestralmente las provisiones para las restantes decisiones adversas en relación con sus pérdidas y ganancias», asegura Alantra.

Además, la firma indica que, a diferencia del resto de los bancos españoles, «Bankinter tiene una buena trayectoria en términos de prácticas de conducta y comercialización de productos. No ha incluido suelos en las hipotecas, IRPH ni ha vendido acciones preferentes».

Alantra advierte de que el mayor riesgo es que el Supremo abra la puerta a una gran cantidad de reclamaciones, ya que algunos abogados especializados intensificarán la publicidad sobre el tema. «Sin embargo, el perfil del cliente y la experiencia de pérdida hasta la fecha sugieren que esto debería tener un impacto limitado y, por lo tanto, no cambiamos nuestra visión fundamental sobre el banco».

La firma otorga a Bankinter un precio objetivo de 8,5 euros que supone un potencial de revalorización del 10% sobre los niveles actuales de cotización de en torno a 7,7 euros.