La crisis política en Cataluña está pasando factura a su principal actividad económica. La tensión política ligada al desafío independentista ha provocado un frenazo del negocio turístico en la región, y con especial incidencia en Barcelona, desde la celebración del referéndum del 1-O, como vienen alertando las propias compañías turísticas y el Gobierno. Pero el impacto está siendo especialmente dramático en uno de los pilares del negocio en temporada baja.

El programa de viajes del Imserso -estancias subvencionadas para pensionistas para sostener la actividad hotelera fuera de la temporada alta- sufre un auténtico desplome en la región. El 80% de las plazas existentes en destinos catalanes sigue sin venderse, mientras que en el resto de destinos ligados al programa público se han comercializado ya todas las estancias, según ha alertado la Asociación de Agencias de Viajes de Cataluña (Asacat).

“En 39 años de historia del programa del Imserso, creado en 1978, es la primera vez que dos meses después de iniciarse su comercialización, siguen quedando plazas, todas ellas en Cataluña, donde apenas se han comercializado un 20% de las plazas existentes”, ha desvelado la presidenta de Asacat, Nuria Martínez, durante un encuentro de la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) que se celebra en Málaga.

La situación de caída de las ventas es realmente excepcional. Lo normal, como viene sucediendo en años anteriores, es que los viajes para pensionistas se comercialicen íntegramente en apenas dos semanas y que los destinos catalanes de costa -como Salou o Lloret de Mar- estén entre los preferidos de los viajeros. Hasta este año, en que la inestabilidad política ha desanimado a los destinatarios del programa (pensionistas, jubilados y mayores de 55 años) a viajar a Cataluña.

El resto de destinos incluidos en el programa turísticos del Imserso sí han conseguido, como siempre, comercializar las plazas existentes. De la gestión de los viajes a los destinos de costa peninsular (Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia y también Cataluña) y a los de interior se encarga el grupo Mundosenior, participado a partes iguales por Globalia y Barceló. Mientras que los viajes a la Baleares y Canarias fueron adjudicados a Mundiplan (la unión de Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7).

Frenazo en el turismo catalán

Las empresas turísticas en Cataluña dan por hecho que el parón de la actividad general del sector continuará en los próximos meses. Según datos de Exceltur –un lobby que agrupa a una veintena de las mayores compañías turísticas del país-, las empresas de la región confirman una caída de las reservas de viajes y alojamiento hasta final del año del 20%, y temen que si la inestabilidad política continúa se agrave el parón económico y el desplome alcance el 30% del negocio turístico.

El frenazo del negocio turístico tiene un impacto millonario sobre la economía catalana. Si se confirma la caída del 20% del negocio hasta final del año, el PIB turístico regional sufrirá una merma de 1.197 millones de euros. Si Cataluña finalmente se enfrenta al peor de los escenarios, el de una caída del 30% de las reservas, el zarpazo a la economía regional será de 1.796 millones de euros. Sin el impacto de la tensión política, las previsiones apuntaban a que el valor estimado del PIB turístico catalán rondaría los 6.000 millones de euros, así que el sector se arriesga a perder casi un tercio de su aportación a la economía regional.