Barcelona no será la sede de la Agencia Europea del Medicamento. La ciudad española ha quedado eliminada de la votación en la ronda inicial, en la que finalmente han quedado como únicas opciones Milán, Copenhague y Amsterdam. La ciudad italiana ha obtenido 25 apoyos en la primera votación por 20 para sus dos competidoras.

Pese a ello, la sede de la Agencia Europea del Medicamento estará en Amsterdam. La urbe holandesa ha terminado por imponerse a Milán en la final, después de dejar por el camino en la tercera plaza a la ciudad escandinava.

La capital catalana ha quedado fuera de la competición con 13 votos, situándose en cuarto lugar en esta primera ronda de votaciones que la han dejado fuera de la lucha por albergar la EMA, tras su salida de Londres. Una agencia que supone albergar a casi un millar de altos funcionarios europeos altamente cualificados y un ecosistema en su entorno de 1.600 empresas.

Los esfuerzos del Gobierno no han servido para conseguir la sede de esta organización, que hubiera supuesto una importante inyección de capital para la Ciudad Condal. La crisis política por el proceso soberanista puso en cuestión la candidatura desde que en septiembre se confirmó la voluntad de la Generalitat de celebrar el referéndum independentista -hasta el punto de que el Gobierno optó por retrasar la presentación oficial de la candidatura en Bruselas-. Y la reciente ruptura del gobierno de Barcelona, del que Ada Colau expulsó a los socialistas la semana pasada, no ha hecho más que acabar de minar la candidatura.

De los tres responsables políticos que en abril lanzaron la candidatura de Barcelona: la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, el conseller Toni Comín y el teniente de alcalde Jaume Collboni, sólo la primera ha acudido hoy a la votación final, acompañada por el segundo teniente de alcalde de Barcelona Gerardo Pisarello.

Junto a la inestabilidad política evidente, Barcelona luchaba contra otro gran hándicap, el de las tres agencias europeas que ya alberga España. Sin embargo, la candidatura española contaba con las mejores cualificaciones técnicas, especialmente porque era la única aspirante que ofrecía ya una sede definitiva, la Torre Glorias.

El sistema de votaciones para designar la sede de esta Agencia es sencillo. Tras la renuncia en la mañana de este lunes de Dublín, Zagreb y Malta, la primera ronda, en la que ha caído Barcelona, serviría para reducir una lista de más de una decena de miembros a apenas tres.

Está incluso contemplada la posibilidad de que en esta ronda inicial ya se designe la sede definitiva, que dejará de estar en Londres tras la proclamación del Brexit. Para que se diera esa circunstancia una ciudad debía recibir tres puntos de 14 países diferentes, algo que no ha ocurrido.

«Vaivenes políticos»

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, aseguró, antes de conocer la decisión sobre la sede, que el Ayuntamiento, la Generalitat y el Gobierno habían «intentado de manera muy responsable aislar de los vaivenes políticos» de la candidatura de la capital catalana a albergar la sede de la Agencia Europea del Medicamento.

En declaraciones en la Cadena Ser recogidas por Europa Press, afirmó que la propuesta barcelonesa «técnicamente es la mejor de las candidaturas y los propios trabajadores de la EMA reconocen que Barcelona es el mejor sitio» por la conexión de la ciudad y por su ecosistema universitario y de investigación, aunque eso finalmente no ha tenido el peso suficiente.

Con todo, España contaba con sumar un gran número de apoyos, incluidos los de sus vecinos Portugal y Francia, que concurren con sus propias candidatas, y otros países como Rumanía.»Si la agencia viniera, sería una magnifica noticia para Cataluña y España», afirmó el edil, aunque la situación política tras el referéndum del 1 de octubre no ha ayudado a la candidatura, como reconoció el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.