La evolución de la acción de Bankia en bolsa durante este año ha quedado atrás respecto a sus comparables. El banco nacionalizado, que recibió 22.000 millones de euros del Estado hace ahora cinco años, se anota en el año un avance del 3%.

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, ha recordado, no obstante que, «desde la inyección de capital real en 2013, Bankia está teniendo el mejor comportamiento de entre los grandes bancos cotizados». Y explica que «en el presente año las presiones en la cotización vienen derivadas, en primer lugar, por un retraso en los crecimientos de los tipos de interés que va a afectar en los resultados para lo bueno y para lo malo; y en segundo lugar, por la privatización».

El plan de reestructuración de plantilla tras la fusión con BMN está avanzado pero no hay cifras

Goirigolzarri ha señalado que «el mercado conoce perfectamente que el FROB tiene el mandato de privatizar antes del fin de 2019 y, por lo tanto, está esperando los llamados eventos de liquidez». En su opinión, los inversores «están esperando que el momento de la privatización se produzca» y cuando «den los primeros pasos el mercado se va a comportar de un modo muy positivo».

Minutos antes en el mismo evento, un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, había subrayado, como ya había hecho en otras ocasiones, su intención de «privatizar Bankia en cuanto sea posible» pero «sin perder de vista los intereses de los accionistas y maximizar el precio».

Normalización en Cataluña

Sobre la situación en Cataluña, Goirigolzarri asegura que más allá del impacto en el sector financiero durante los primeros seis o siete días, la situación ya «se ha normalizado». Asegura que «la resaca es prácticamente nula y es una gran noticia para todos».

Considera que «el impacto final para la economía no está escrito. Lo tenemos que escribir en los próximos meses. Va a depender de la reversibilidad y del tiempo que se mantenga la incertidumbre. En el sentido en que se aclare escenario tras las elecciones, el impacto será matizable. Si se mantiene la incertidumbre, será más acusado. Quiero pensar que con la ayuda de todos se clarificará».

Sobre su posible interés en la adquisición de otras entidades, el presidente de Bankia asegura que, en estos momentos, «no hay ningún plan de fusiones». Explica que «estamos cerrando legalmente la operación con BMN y luego hay que integrarla», por lo que «bastante trabajo tenemos con BMN, que es el foco de nuestra atención». Adelanta que «el plan de reestructuración de plantilla está muy avanzado, aunque todavía no hay cifras cerradas».

El directivo sí ha reconocido que en su momento analizó en profundidad la compra del Banco Popular. «Era extraordinariamente complementario con Bankia por segmentos. Desde el punto de vista de lógica industial, la operación era clara. Analizamos la compra con Popular pero tenía un gran riesgo de implementación. Exigía requerimientos de incrementos de capital y de crédito que no cuadraban para Bankia».