Economía

Las renovables preparan otra guerra legal para frenar los nuevos recortes del Gobierno

El Ministerio de Energía quiere rebajar la retribución que reciben las energías verdes a partir de 2020. El sector renovable empieza a rearmarse ya para bloquear los planes de Nadal.

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Las renovables preparan otra guerra legal para frenar los nuevos recortes del Gobierno
Planta de energía fotovoltaica.

Planta de energía fotovoltaica. Unef

Resumen:

El Gobierno prepara un nuevo recorte de la retribución que reciben las renovables. Será en 2020, pero las empresas de energías verdes empiezan ya a rearmarse con asesoramiento legal para frenar los planes del Ejecutivo. Y es que desde el sector se alerta de que esta nueva rebaja a las ayudas pondría al borde del abismo a muchas compañías –sobre todo pequeñas- que ya consiguieron superar el hachazo de la reforma eléctrica de 2013 a las renovables.

La normativa actual  garantiza retribuciones a las instalaciones renovables para que reciban una rentabilidad razonable del 7,39% desde 2014 hasta el final de 2019. Una remuneración por la inversión realizada que era el resultado de sumar la rentabilidad media del bono español de los 10 años previos más un 3% adicional (300 puntos básicos).

La retribución para el periodo entre 2020 y 2025 toca fijarla dentro de año y medio. Tanto el sector de las renovables como las entidades financieras que refinanciaron los créditos de las empresas renovables  daban por hecho que ese 7,39% se mantendría a largo plazo. Pero no. Los planes del Ministerio de Energía son otros.

Sortear al Congreso

El departamento comandado Álvaro Nadal ya ha confirmado que su intención es aprovechar que el bono a 10 años español está actualmente en niveles muy inferiores a los de la crisis y así facilitar una rebaja de la retribución a las renovables sin hacer nada. El Gobierno pretende no aumentar el diferencial y dejarlo en los 300 puntos básicos actuales, que se sumarán a la media del bono de los dos años anteriores a mayor de 2019. Para mantener las subvenciones actuales el Ejecutivo debería subir el diferencial.

A la espera de saber cuál será la rentabilidad del bono español en ese periodo, el sector, el Gobierno y los analistas dan por hecho que habrá un fuerte recorte de la retribución a las renovables, que pasará del 7,39% actual para las plantas que ya estaban funcionando antes de la reforma eléctrica (prácticamente todas las de España) a una rentabilidad en algún punto entre el 4 y el 5%. Un auténtico hachazo.

Y, además, el ministro Nadal y su equipo consideran que para ejecutar este recorte y fijar esa nueva retribución a la baja será un trámite que realizarán casi automáticamente. Desde el Ministerio se entiende que bastará con una orden ministerial para establecer el nuevo nivel de ayudas, sin necesidad de hacer pasar la norma por el Congreso de los Diputados, en el que las posibilidades de que encontraran los apoyos necesarios para aplicar un nuevo hachazo a las renovables son pocas.

En el sector de las renovables la posición mayoritaria es otra: que el Gobierno está obligado a aprobar el recorte con una norma con rango de ley y que por ello debe contar con apoyos suficientes en las Cortes. De hecho, en los despachos de las patronales renovables y las grandes empresas del sector circulan varios informes elaborados por bufetes de abogados que defienden esta tesis y que animan a las compañías a ir a los tribunales si el Ministerio mantiene su intento de saltarse el aval del Congreso.

Las fotovoltaicas y eólicas reconocen que la normativa vigente habilita al Ministerio de Energía para fijar libremente la cuantía de la retribución de las renovables a partir de 2020. Pero no comparten las formas. “La legislación es clara. Si el Gobierno no toca la retribución, se daría por prorrogada la rentabilidad del 7,39%. Y si el Gobierno quiere revisarla, lo tiene que hacer con una ley y contar con mayoría en el Congreso. Sin más”, explican fuentes del sector fotovoltaico. “Si lo hace con una orden ministerial, lo recurriremos en los tribunales”.

La ley dice que habrá recortes

El ministro Nadal se ha mostrado tajante en las últimas semanas. “Es lo que está en la ley y es lo que se va a aplicar”, ha dicho en repetidas ocasiones sobre dejar intacto el diferencial y con ello rebajar la retribución automáticamente. “La reforma es la que se hizo, con una retribución ligada al bono que se revisa cada seis años. Esa reforma se aplicará tal como estaba prevista, sin ningún cambio en sus planteamientos”. Y es que las estimaciones del Gobierno apuntan a que el recorte permitiría una rebaja del coste de la electricidad de entre un 5 y un 10%, y el Gobierno «supedita todo a bajar el precio de la electricidad».

Ante las quejas del sector sobre el hachazo que el recorte de las ayudas supondrá para las cuentas de las compañías, Nadal replica que si la retribución baja es porque han caído los intereses de la deuda y con ella las propias empresas ya se han estado beneficiando del abaratamiento de su financiación. “El bono a 10 años ha bajado mucho y eso hará que la retribución caiga, sí. Pero también hace que caiga el coste del pasivo de las empresas”, ha dicho el ministro. “Es el momento de que tengan una retribución más baja, ahora que también han bajado sus costes financieros”.