El presidente de la CEOE, Juan Rosell, lleva meses instalado en un discurso diferente al que había defendido a capa y espada la patronal durante los últimos años. Tras el mantra de la necesidad de ceñirse a la  moderación salarial para ganar competitividad y preservar el empleo con el que la organización atravesó la crisis, su máximo representante habla ahora de la necesidad de subir de forma prioritaria los sueldos más bajos en 2018,  incluido el salario mínimo interprofesional (SMI). Además, defiende elevar de cara al próximo año la propuesta de incrementos para el conjunto de la remuneraciones por encima del máximo del 2,5% propuesto a los sindicatos hasta el pasado verano, cuando fracasaron las negociaciones.

El patrón de patronos ha llegado a esta postura después de que la ministra de Empleo, Fátima Báñez, haya venido presionando precisamente desde julio en todo tipo de foros (en público y en privado) para cerrar un pacto salarial y a acordar subidas salariales que trasladen la mejora de la economía y del empleo al bolsillo de los trabajadores. De lograrlo, sería un gran triunfo para el Gobierno y un buen broche de cara al momento de dar por cerrada la crisis, cuando se llegue a los 20 millones de ocupados.

En lo que al Gobierno se refiere, fuentes del Ministerio de Empleo aseguran que este diciembre, cuando toque aprobar el Real Decreto de revisión del SMI, se procederá a subir este suelo escuchando a los agentes sociales. No habrá pacto con el PSOE, como ocurrió en 2016, cuando se elevó al 8% sin consultar con los sindicatos, para enfado de estos. Y en la retina de los sindicatos aún está el pacto que el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ofreció a los sindicatos en noviembre de 2016 para fijar una senda de subidas plurianual del SMI.

Báñez, escrupulosa en el respeto a las partes en lo que a negociación colectiva se refiere y dejando el debido espacio a la autonomía de las partes, ha llamado a patronal y sindicatos a suscribir un acuerdo en el mismo sentido, a cerrar por fin un nuevo pacto salarial que también sea un paso adelante en las mejoras salariales.

Báñez viene presionando desde el verano para que se cierre un pacto con mejoras salariales

A los sindicatos no hacía falta convencerles de la necesidad de subir salarios. CCOO y UGT han preparado desde antes del pasado Puente de la Constitución un frente para reclamar subidas hasta superar el 3%. Su propuesta en las negociaciones fallidas del pacto salarial de 2017, que finalmente se frustró, iban del 1,8% al 3%.

Del lado de CEOE, que en cambio se mostró más flexible en el último proceso negociador y, partiendo de una propuesta en la que se contemplaba como suelo de la congelación salarial, se alcanzó ese 2,5% de tope, parecía necesario que los empresarios acercasen sus cifras a la de las centrales.

La propuesta de la patronal en enero

Ese paso se ha producido este miércoles. La Junta Directiva de la patronal ha acordado que formalizará en enero una nueva oferta salarial a los sindicatos en un marco del acuerdo de negociación colectiva a varios años.

La CEOE mejorará la propuesta que realizó en 2017, que ofrecía una subida de salarios en los convenios de entre 1,5% hasta el 2% más medio punto vinculado a la productividad. Fuentes próximas a la patronal indican que de lo que se trataría es de elevar ese tramo variable en medio punto más, lo que permitiría acercar las posturas de ambas partes, ya que los sindicatos pedían una subida de entre el 1,8% y el 3%.

Además, Rosell se ha mostrado partidario en más de una ocasión de establecer dos velocidades y aplicar subidas mayores para las rentas más bajas consciente, ha llegado a asegurar, de que «con 800 euros no se puede vivir».

Los sindicatos ven posible el acuerdo con la patronal tras el anuncio de mejoras salariales

Tanto la secretaria de Empleo y Cualificación Personal de CC.OO., Lola Santillana, como el secretario de acción sindical de UGT, Gonzalo Pino, han manifestado su esperanza de poder llegar por fin a un acuerdo con los empresarios, más aún cuando su principal objetivo, la mejora retributiva de las rentas más bajas, va camino de cumplirse con esas dos velocidades y el previsible acuerdo sobre el SMI.

La CEOE quiere, por otro lado, que esta propuesta salarial se recoja en un acuerdo plurianual, en el que deberían abordarse también temas como el absentismo laboral y el papel de las mutuas en los procesos de incapacidad temporal, según han informado fuentes de la patronal a Europa Press.

Bronca en la CEOE por los salarios

Estos últimos asuntos han centrado un fuerte encontronazo entre Rosell y el presidente de la patronal madrileña (CEIM), Juan Pablo Lázaro. Después de que el primero expusiera la idea de mejorar la propuesta salarial a los sindicatos, ha tomado la palabra Lázaro, que tiene a su espalda una de las mayores organizaciones de las que integran la CEOE.

Ha espetado a Rosell que la CEOE debe pedir contrapartidas a las subidas salariales y asegurarse que un acuerdo con los sindicatos vaya más allá de lo meramente retributivo. Absentismo, productividad o mutuas deben estar dentro, no solo los salarios que demanda la ministra de Empleo. Mayores esfuerzos por parte del empresario deben acompañare de menores niveles de absentismo y mayor productividad.

En esa línea, la CEOE prevé ampliar su propuesta salarial, pero del lado del variable, para que toda subida salarial se vincule lo más posible a la reducción del absentismo o a ganancias de productividad.

Precisamente, cuando el acuerdo entre las partes se fue al traste este año eran las cifras sobre subidas salariales lo que estaba más próximo a firmarse (aunque existía el gran escollo de las cláusulas de revisión salarial que los empresarios se niegan a contemplar) y fue el desacuerdo en el resto de materias lo que impidió el pacto.