Gas Natural, Telefónica e Iberdrola planean emitir en los próximos días varios miles de millones de euros de deuda, si el mercado mantiene el tono positivo que muestra desde el arranque de 2018, aprovechando la caída de la tensión política en Cataluña.

Después de que el Tesoro colocase 4.640 millones de euros el pasado 4 de enero y de que los grandes bancos siguiesen sus pasos -Santander emitió 1.250 millones a 7 años y CaixaBank, 1.000 millones a cinco-, las grandes empresas del Ibex que habitualmente protagonizan este tipo de operaciones -Telefónica, Iberdrola y Gas Natural, entre otras- ultiman el lanzamiento de emisiones millonarias.

Telefónica ha sido la primera en iniciar los trámites en la mañana de este lunes. La operadora ha puesto a la venta bonos a un plazo de nueves años que ofrecen un cupón de 75 puntos básicos sobre midswap (el índice de referencia para los tipos de interés fijos). Los títulos, que sólo son accesibles para inversores institucionales requieren una inversión mínima de 100.000 euros.

Los colocadores de la operación son Banca IMI, Bank of America, Barclays, Lloyds, CaixaBank, HSBC, Barclays y Mitsubishi UFJ. Se espera que el importe de la colocación ronde los 1.000 millones de euros.

Un importe similar se prevé que vendan Iberdrola y Gas Natural en los próximos días, aunque el tamaño final de estas emisiones dependerá del apetito mostrado por los inversores y la situación de mercado, según confirman a El Independiente fuentes conocedoras de las transacciones.

«Es el patrón habitual de cada enero. Fondos y grandes inversores institucionales tienen el presupuesto intacto y, por tanto, más liquidez para comprar. Si el mercado está bien, como hemos visto en los últimos días, el Tesoro abre veda de la colocación de papel, después la gran banca y, posteriormente, llega el turno de los emisores frecuentes», explica un agente del mercado.

El Tesoro abre la veda

El Tesoro Público colocó 4.640 millones de euros en la primera subasta de bonos y obligaciones del año, con una fuerte demanda, que superó los 9.300 millones de euros, corroborando el interés que sigue generando la deuda española entre los inversores.

Esta confianza en la deuda nacional también se ha visto evidenciada por el comportamiento reciente de la prima de riesgo, que ha caído por debajo de los 100 puntos y se aproxima a sus niveles más bajos desde 2009. La solidez de la economía española y la expectativa de una próxima subida de rating respaldan este movimiento.

El buen tono ya ha sido aprovechado por la banca y las grandes empresas no quieren dejar pasar la oportunidad. Enero es un mes tradicionalmente muy activo en el lado de las operaciones corporativas, porque es cuando planifican sus necesidades financieras para el conjunto del ejercicio y cuando los fondos especializados en la inversión en este tipo de bonos renuevan sus presupuestos.

Además, este año las empresas cuentan con razones evidentes para adelantar sus operaciones de financiación en los mercados. Y es que la perspectiva de que los bancos centrales podrían acelerar a lo largo de 2018 sus planes de retirada de los estímulos monetarios amenaza con provocar un repunte generalizado de los costes de la deuda, como ya ha ocurrido en las últimas jornadas.

El BCE ha reducido ya desde este mes la cuantía de bonos que compra cada mes de gobiernos, organismos públicos y empresas de la eurozona, hasta los 30.000 millones de euros (frente a los 60.000 millones que venía invirtiendo actualmente). Pero la autoridad monetaria tiene previsto mantener estas inversiones, al menos, hasta el próximo mes de septiembre.

Los bonos de Telefónica, Iberdrola y Gas Natural, al estar calificados con notas consideradas grado de inversión por las principales agencias de calificación, se incluyen entre los que podría adquirir el banco central. Y de hecho, las tres compañías se cuentan entre las más favorecidas en el mercado español desde que el BCE inició sus compras de deuda corporativa.

Lo cierto, es que las empresas españolas llevan desde finales del pasado ejercicio tratando de aprovechar el buen clima del mercado y adelantarse al encarecimiento de la deuda. Según datos de Dealogic, el pasado noviembre, las compañías españolas emitieron más de 7.500 millones de euros, lo que supuso una cifra récord, una vez que la reducción de las tensiones en Cataluña permitió una reapertura de los mercados.

Precisamente, Iberdrola, Telefónica y Gas Natural se contaron entre las empresas que aprovecharon esa ventana de oportunidad, con la emisión, en total de unos 2.800 millones de euros.

En el conjunto de 2017, el sector corporativo español emitió unos 20.185 millones de euros a través de 29 operaciones sindicadas, según datos de Société Générale. Telefónica, Gas Natural e Iberdrola fueron los más activos en este sentido, con 4.000, 2.800 y 2.750 millones, respectivamente.

Para 2018, los expertos del banco galo estiman que las empresas españolas emitirán deuda por un importe similar.