Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, ha asegurado que Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, dimitió porque «sabía todo lo que se le venía encima; porque presentó unas cuentas sin auditoría y porque sabía perfectamente que se iban a convertir las preferentes en capital y eso supone la nacionalización». Y ha añadido: «Cuando se hace eso, lo primero que tienes que cambiar es el equipo gestor».

Con estas declaraciones, en su comparecencia en la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate bancario, Guindos ha desarmado a Rato que, la semana pasada, aseguró en la misma cámara que fue el ministro quién le pidió su dimisión y que, a partir de entonces, la acción de desplomó. Guindos, a este respecto, ha recordado las prácticas ilícitas cometidas por Rato para mantener el precio de la acción que supusieron una sanción por parte de la CNMV.

Guindos ha asegurado que fue Rato el que inicialmente decidió dimitir, pero que una vez trató de continuar al frente de Bankia sí que exigió su marcha. «Al día siguiente [de comunicar su dimisión] me vuelve a llamar y me dice que lo ha pensado bien y que va a continuar hasta la siguiente Junta. Ahí le dije: usted dimite inmediatamente porque ya lo ha comunicado a la CNMV», ha manifestado.

El 70% del dinero que salió de Popular era privado y sólo un 30% de instituciones públicas

El titular de Economía ha asegurado que es partidario de que la Junta Única de Resolución (JUR) publique el informe de Deloitte sobre el proceso de resolución del Banco Popular. En su opinión, «la transparencia es importantísima» y que le ha hecho saber a la presidenta del JUR, Elke König, al igual que ha hecho el presidente del FROB, su voluntad de que se dé a conocer el documento. «Mi impresión es que estuvo centrado en la necesidad de venta», ha añadido.

Por otro lado, Guindos ha restado importancia a la responsabilidad de las instituciones en la quiebra de Popular por la fuga de pasivo que habría provocado la crisis de liquidez que se llevó por delante al banco. Detalla que «un 70% del dinero que salió era privado y un 30% de instituciones públicas, como comunidades y ayuntamientos».

Preguntado sobre por qué días previos a la intervención de Popular, se mostraba confiado en la supervivencia de la entidad, el ministro ha subrayado que él sólo trasmitía lo que le decían los reguladores, que era que Popular no tenía problemas porque «el Gobierno no tiene inspectores en los bancos».