El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha arremetido con Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, después de que el que que fuera vicepresidente económico y ex director gerente del FMI le acusase, junto a varios ministros del PP, de maniobrar para lograr su encarcelación y de que el rescate de Bankia se gestó a espaldas del Banco de España y junto a los principales competidores de la entidad -Banco Santander, BBVA y Caixabank-, que después de beneficiaron de su hundimiento.

En su comparecencia en la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate bancario, Guindos ha recordado el desplome de las acciones de Bankia mientras Rato estaba al frente del grupo, así como la manipulación de las acciones haciendo un uso ilícito de la autocartera de Bankia para mantener artificialmente el precio de la cotización.

Con Rato se excedieron de forma clara y frecuente los límites legalmente establecidos respecto de la negociación de las acciones propias»

«Durante el año 2012 y hasta la dimisión del anterior presidente, las acciones de Bankia cayeron cerca de un 35%. A finales de octubre de 2016, la CNMV impuso a Bankia una sanción por una infracción grave como consecuencia de la realización de prácticas de manipulación de mercado en relación con sus acciones propias. Los hechos que motivaron esta sanción habían tenido lugar en las semanas previas a la dimisión del anterior presidente, cuando se excedieron de forma clara y frecuente los límites legalmente establecidos respecto de la negociación de las acciones propias, incrementándose de forma muy notable la autocartera», ha señalado el titular de Economía.

Guindos también ha apuntado irregularidades en la presentación de las cuentas de Bankia cuando Rato presidía el grupo. «El 4 de mayo, la CNMV publicó un hecho relevante con las cuentas del ejercicio anterior que Bankia había presentado, que no iban acompañadas del correspondiente informe de auditoría». Y ha subrayado: «Un hecho realmente inaudito».

Junto a ello, el ministro ha recordado que el 3 de febrero de 2016 del Tribunal Supremo reconoció “graves inexactitudes” en el folleto de salida a Bolsa de Bankia. En concreto, ha indicado, «el Supremo afirmaba que los accionistas habían adquirido valores de una entidad al borde de la insolvencia, con unas pérdidas multimillonarias no confesadas” y que tuvo que “recurrir a la inyección de una elevadísima cantidad de dinero público para su subsistencia”.

El Tribunal Supremo reconoció graves inexactitudes en el folleto de salida a Bolsa de Bankia, una entidad al borde de la insolvencia»

El ministro ha continuado recordando que «el 7 de mayo, [Rato] me informó de su intención de dimitir, que también trasladó a la CNMV mediante un comunicado en el que decía haber decidido pasar el testigo a un nuevo gestor por estimar que era lo más conveniente para esta entidad». La declaración de Guindos contradice lo afirmado por Rato hace unos días, cuando en el mismo marco señaló que fue éste quien le pidió la dimisión.

Por otro lado, el mandatorio ha defendido que las medidas tomadas por el actual Gobierno fueron a atajar «de raíz» la crisis y aportaron «credibilidad» a la banca, al tiempo que el rescate europeo ayudó a «eliminar las dudas» sobre el sistema financiero.

El titular de Economía ha reivindicado que las medidas del Gobierno han evitado «el rescate total de España» tras trasladarse el riesgo bancario al riesgo soberano por las «malas noticias» sobre el sistema financiero a partir de 2012.

Zapatero y el dinero a fondo perdido

En este contexto, el ministro ha indicado que sus medidas han permitido «recuperar la credibilidad» del sector y que, a diferencia de la gestión de Zapatero, enfocada a «aportar dinero a fondo perdido», ha dicho, durante su mandato se tomaron decisiones enfocadas en «atajar de raíz» la crisis.

Dichas medidas, ha explicado, tenían el objetivo de cuantificar la magnitud del problema en los balances bancarios al «arrojar luz» sobre las cuentas; aplicar estrategias de saneamiento y recapitalización para «acabar con las dudas», y reformar el marco regulatorio, de supervisión y gobernanza del sistema financiero.

El «éxito de Popular»

Guindos se ha referido también al rescate de Popular celebrando que la Comisión Europea y el BCE, en la revisión post-programa de vigilancia de España más reciente del pasado mes de diciembre, valoraba que «la implementación de los planes de reestructuración haya fomentado la viabilidad” de las entidades».

Ha subrayado que, «el documento llega a decir que el sector bancario en su conjunto se ha fortalecido por la exitosa resolución de Popular y se pone de manifiesto que los bancos españoles cumplen ahora cómodamente con los requerimientos legales de capital».

Como ya ha señalado Guindos en varias ocasiones, se trata de una una operación que, en su opinión, «se realizó siguiendo al pie de la letra las reglas comunitarias, sin afectar a ningún depositante, sin contagiar al resto del sistema y, sobre todo, sin necesidad de utilizar ni un euro de dinero público».