Economía

La sangría de las criptodivisas se agudiza tras liquidar la mitad de su valor en 4 semanas

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La sangría de las criptodivisas se agudiza tras liquidar la mitad de su valor en 4 semanas
Las criptodivisas agudizan su caída y liquidan más de la mitad de su valor en un mes

Representación de la criptodivisa bitcoin.

Resumen:

De inversión estrella a 2017 a fuente de quebraderos de cabeza en el arranque de 2018. La suerte de las criptodivisas en los mercados financieros ha girado bruscamente y lo que hasta hace apenas una semana parecía una fuente infalible de ganancias ganancias ha dado paso a una sucesión incontenible de batacazos que ya ha evaporado más de la mitad del dinero invertido en estos activos.

El pasado 7 de enero, el mercado de criptodivisas alcanzó un récord histórico, con una valoración próxima a los 830.000 millones de dólares; hoy, languidecen con una capitalización conjunta inferior a los 400.000 millones de dólares. En sólo cuatro semanas se ha evaporado una cantidad equivalente al valor de las siete mayores cotizadas de la bolsa española.

La situación torna más trágica si se valoran casos individuales, como el de la moneda ripple, que ha visto esfumarse casi un 75% de su valor en tan sólo un mes, o el de tron, que acumula pérdidas superiores al 80% en el mismo periodo. Ni siquiera el gigante del mercado, bitcoin, sale mejor parado en esta coyuntura: desde que registró sus máximos históricos, el pasado 16 de diciembre, al filo de los 20.000 dólares, la moneda ha visto evaporarse un 57% de su valor, cerca de 150.000 millones de dólares.

De inversión estrella a 2017 a fuente de quebraderos de cabeza en el arranque de 2018. La suerte de las criptodivisas en los mercados financieros ha girado bruscamente y lo que hasta hace apenas una semana parecía una fuente infalible de ganancias ganancias ha dado paso a una sucesión incontenible de batacazos que ya ha evaporado más de la mitad del dinero invertido en estos activos.

El pasado 7 de enero, el mercado de criptodivisas alcanzó un récord histórico, con una valoración próxima a los 830.000 millones de dólares; hoy, languidecen con una capitalización conjunta inferior a los 400.000 millones de dólares. En sólo cuatro semanas se ha evaporado una cantidad equivalente al valor de las siete mayores cotizadas de la bolsa española.

La situación torna más trágica si se valoran casos individuales, como el de la moneda ripple, que ha visto esfumarse casi un 75% de su valor en tan sólo un mes, o el de tron, que acumula pérdidas superiores al 80% en el mismo periodo. Ni siquiera el gigante del mercado, bitcoin, sale mejor parado en esta coyuntura: desde que registró sus máximos históricos, el pasado 16 de diciembre, al filo de los 20.000 dólares, la moneda ha visto evaporarse un 57% de su valor, cerca de 150.000 millones de dólares.

Este movimiento podría entenderse como una corrección del mercado, tan violenta como la subida experimentada en los meses anteriores. De hecho, a pesar de las estruendosas caídas del último mes, la cotización global del mercado se mantiene en niveles que el pasado diciembre suponían un récord histórico.

Pero algunos expertos creen que la debacle de las criptodivisas debe entenderse como el reflejo del pinchazo de una burbuja que había ido engordando en los últimos meses de 2017, conforme las elevadas revalorizaciones alcanzadas alentaban a cada vez más inversores a apostar en este mercado, sin más fundamento que el deseo de participar de ese festín.

En los últimos meses han sido frecuentes las advertencias de distintas firmas y expertos, señalando los riesgos de adentrarse en este mercado. El afamado inversor Warren Buffett auguró que las criptodivisas tendrían un mal final y la firma de banca privada atl Capital recalcaba esta misma semana su renuncia a esta inversión, ya que “se nos ocurren varias maneras de que esto valga cero”.

Uno de los grandes riesgos a los que se enfrenta este mercado es el regulatorio, conforme los supervisores globales y gobiernos han ido estrechando su vigilancia sobre las monedas virtuales, al considerarlas un instrumento ideal para el fraude fiscal y la financiación de actividades ilícitas, dado su falta de transparencia. En Corea del Sur el ejecutivo ha llegado a plantear la posibilidad de prohibir su comercialización.

Los expertos consideran que blockchain, la tecnología que respalda este tipo de activos tiene un brillante provenir en el futuro de los mercados financieros y grandes entidades financieras, así como los propios bancos centrales, están trabajando con ella. Sin embargo, el futuro de las criptomonedas actualmente existentes resulta mucho más incierto, por lo que se aconseja invertir con prudencia en este mercado.

Cuestión de confianza

Las criptodivisas, sin respaldo tangible, basan su valor en la confianza de los inversores. En medio de estas caídas, las dudas de aquellos que tenían en su poder alguna de estas divisas se han disparado.

Este mismo lunes se hacía público un ataque informático que derivó en la pérdida de 523 millones de unidades de la moneda NEM, que Coincheck almacenaba en sus carteras virtuales y cuyo valor rondaba los 58.000 millones de yenes, unos 430 millones de euros.

El ataque, el mayor desde el célebre fallo de seguridad Mt. Gox, que casi acaba con las criptomonedas antes de que despegaran, afectó a unos 260.000 usuarios. “Se trata de un ciberataque muy grande en términos absolutos”, decía entonces el analista Charles Hayter, de Cryptocompare.

Lo cierto es que aún colean las consecuencias de ese ciberataque. Las autoridades regulatorias japonesas están llevando a cabo una inspección sobre las cuentas de Coincheck, para examinar si la compañía tiene el músculo financiero suficiente para compensar las pérdidas de los usuarios.

Coincheck se comprometió a devolver 0,81 dólares por cada uno que perdieron los usuarios, por lo que tendrá que abonar alrededor de 420 millones de dólares, poco más de 330 millones de euros. Corresponde ahora a los inspectores de Agencia de Servicios Financieros de Japón decidir si podrán afrontar ese pago.

Los reguladores del país asiático también van a obligar a la casa de intercambio a mejorar sus sistemas de seguridad, algo que ya habían hecho antes incluso del ataque. De hecho, Coincheck no tenía autorización de la Agencia de Servicios Financieros para operar como casa de intercambio por esta circunstancia que, ahora, ha afectado al valor de todas las criptomonedas.