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Economía, OpiniónAnálisis

Bitcoin es cosa de hombres

Bitcoin es cosa de hombres. Aunque la criptomoneda teóricamente preserva el anonimato de sus dueños, hay suficientes indicios para que los expertos hablen de una brecha de género abrumadora. ¿Qué relevancia tiene que apenas el 5% de los inversores en esta moneda virtual sean mujeres? Pues curiosamente, a quien más debería preocupar, es precisamente a ellos. Al menos, a los que hayan invertido en bitcoin convencidos de que no es una burbuja.

Según Ducan Stewart, director de investigación de Deloitte en Canadá, durante el boom del bitcoin, el rally del último año en el que ha llegado a multiplicar por más de 1.000 su valor para luego volver a desplomarse, el número de mujeres que han apostado por esta moneda virtual no solo no ha aumentado sino que ha disminuido. “Que el 95% de los inversores en bitcoin sean hombres es una alerta roja para mí”, asegura este experto. “No puedo pensar en ningún valor en la historia que muestre una brecha de género tan extrema que haya sido sostenible”. Según Stewart, por tanto, la falta de mujeres invirtiendo en bitcoin es un síntoma más del excesivo riesgo que conlleva esta inversión que debería hacerse plantear a muchos hombres qué están haciendo con su dinero.

Múltiples estudios de género muestran que las mujeres tienen menos predisposición al riesgo que los hombres. Anna Dreber, profesora de Economía en la Escuela de Economía de Estocolmo, ha estudiado las diferencias en la tolerancia al riesgo entre hombres y mujeres y destaca en Financial Times que hay un 64 por ciento de probabilidad de que un hombre al azar esté dispuesto a correr más riesgos que una mujer también escogida al azar. Otras investigaciones entre inversores demuestran también que los hombres, gracias a correr mayores riesgos, obtienen mejores resultados de media en el corto plazo, pero las mujeres obtienen mayores rentabilidades en el largo.

Angela Walch, experta en criptomonedas de University College de Londres, explicaba a la BBC que tanto el sector de las finanzas como el de la tecnología está dominado por hombres “que tienen un precario desempeño evaluando riesgos”. Lo recomendable según esta experta es que “más mujeres participaran en los equipos para balancear los perfiles”.

La falta de mujeres invirtiendo en bitcoin puede tener mucho que ver con esa tradicional aversión al riesgo. Las criptomonedas han demostrado ser especialmente volátiles, además de pirateables, lo que sumado a la incertidumbre regulatoria que las tiene en muchos países en un limbo financiero, resulta un cocktail de incertidumbre poco recomendable para los inversores conservadores de cualquier género.

“Invertir en bitcoin es como jugar a la lotería”, asegura Pilar Troncoso, directora de relaciones institucionales de Nodalblock, una start up que ofrece soluciones a empresas basadas en la tecnología blockchain en la que se basan las criptomonedas. Esta experta en negocios digitales formada en el MIT reconoce que se arrepiente de no haber entrado antes en la moneda virtual: “Hace año y medio pensé en meter algo de dinero en bitcoin y me dio miedo”, comenta. “Ahora me tiro de los pelos porque era cuando estaba a 200 euros y ahora está a casi 7.000. La gente con la que yo trato de bitcoin me decía que lo hiciera, pero no me interesó”.

Troncoso, sin embargo, no cree que la falta de mujeres en bitcoin se pueda explicar únicamente por la aversión al riesgo. “No es el único factor al que se puede atribuir la brecha de género, sino a la escasez de mujeres trabajando en tecnología en general. No hay más que ver elmodo en que bitcoin se ha ido popularizando a través de foros y plataformas online mayoritariamente masculinas”, añade. “En el momento en que lo conoces cómo funcionan las criptomonedas ves que empieza a tener sentido”, explica. “Pero hay menos mujeres que lo conozcan porque las criptomonedas han nacido en comunidades de programadores, que lamentablemente es una profesión todavía mayoritariamente masculina”.

Troncoso lleva la inversión de 12 mujeres que han querido probar a invertir en bitcoin. Han metido 100 euros cada una. “El perfil de mujer inversora es la que mete un dinero que le sobra. Cuando se corrió la voz y les conté de qué iba la criptomoneda se animaron”. Esta docena de mujeres, la mayoría del mundo financiero, tenían interés en saber como funcionaba. Los cerca de mil euros que metieron entre todas, durante el boom de los últimos meses, llegaron a revalorizarse hasta los 8.000 y después del último desplome de la criptodivisa ronda los 4.000. “Las he convencido de que sea inversión a largo plazo”, explica Troncoso, que espera que la brecha de género de la inversión en bitcoin se vaya reduciendo a medida que sea más conocida y estén más claros los riesgos.

Sin embargo, no es la falta de mujeres queriendo ganar dinero con la moda de las criptomonedas lo que preocupa a esta experta. “Lo relevante sería que las mujeres se interesaran por carreras tecnológicas y, en concreto, por blockchain”, insiste convencida en que esta cadena de bloques que forma una base de datos distribuida es la siguiente revolución. “Las criptomonedas son la lotería, pero la tecnología en que se basan que es blockchain sí que es el futuro. Es una tecnología que viene para quedarse, es como internet, va a suponer muchos cambios y las mujeres no deben quedarse fuera. Igual que no concibes la vida sin el email y sin Whatsapp, en un par de años los modelos de negocios van a cambiar gracias a ello y hay que subirse al carro porque está lleno de oportunidades”.

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