Economía y política se han mezclado en todo lo que tiene que ver con ‘el procés’ durante los últimos meses, pero solo de fronteras para dentro. En el exterior, los mercados no han tenido en cuenta el desafío soberanista a la hora de comprar productos catalanes, no ha habido boicot, y la comunidad autónoma ha cerrado 2017 con récord de exportaciones y tirando del carro nacional. Nada menos que uno de cada cuatro euros que España vendió en el exterior el año pasado salió de Cataluña.

Otros dirán que ha sido la aplicación del artículo 155 de la Constitución lo que ha permitido estos resultados. Sea como fuere, extramuros, a los mercados no parece importarles lo que ocurra con Cataluña o con Tabarnia.

El país entero vivió en 2017 un ejercicio positivo en términos de exportaciones, de acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Economía. Es cierto que entre enero y diciembre se produjo un incremento del 31,9% del déficit comercial, hasta los 24.744,3 millones de euros. Esto quiere decir que España importó casi 25.000 millones de euros más de lo que exportó.

Es el resultado de unas ventas al exterior de 277.125,7 millones de euros, en cifras récord, pero inferiores a los 301.870,1 millones que España compró al exterior coincidiendo con un buen momento de la demanda interna. Visto de otro modo, las exportaciones crecieron un 8,9%, pero las importaciones lo hicieron en un 10,5%.

Sin embargo, no deja de ser una noticia positiva que España se mantenga en cifras de exportaciones récord, pues habla de que es un país competitivo en los mercados internacionales.

Cataluña tira de España

La aportación, no obstante, no es igual en el caso de las comunidades autónomas, de acuerdo con los datos de Aduanas de la Agencia Tributaria que maneja Economía. Y en esa comparativa, Cataluña destaca sobre todas las demás. También ocurrió en 2016, por testar hasta qué punto ha podido impactar el desafío soberanista en las exportaciones catalanas. El resultado es que Cataluña ha mantenido el peso dentro del agregado nacional, pese a que ya antes del referéndum del 1-0 se venía barruntando el conflicto. Dicho de otro modo, el desafío no empezó el 1-0.

A lo largo del pasado ejercicio, Cataluña alcanzó la cifra de 70.828,7 millones de euros en exportaciones, el 25,6% del total, tras un incremento del 8,7%, en línea con la media nacional. Baste señalar que en 2016 este incremento fue del 2% en el caso de la comunidad autónoma, también en línea con el resto de España. Y también en 2016 el peso sobre el total de las exportaciones fue del 25,6%.

En el caso particular de Cataluña, las importaciones se situaron en 84.321,7 millones de euros en 2017, un 8,3% más –el 27,9% del total–. El resultado es un déficit comercial de 13.492,9 millones de euros, un 6,4% más que en 2016. De este modo, el déficit catalán avanzó en 2017 a un ritmo cinco veces inferior al del conjunto del país.

Con los datos únicamente de diciembre, mes en el que el ‘procés’ ha recorrido el mundo entero con el ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont huido en Bélgica, Cataluña tampoco notó ninguna aversión por parte de los mercados. Solo en ese mes sus exportaciones crecieron un 6,5%, más que la media de España (6%) e incrementaron incluso su peso sobre el total respecto a 2016, hasta el 24,8%. Además, un año antes sus exportaciones crecían un 0,6%, frente al 2,9% de España.

Suben más en Girona y Tarragona

En los detalles de la estadística de Economía se observa que las exportaciones de Cataluña en 2017 crecieron especialmente en Tarragona, donde convive la Tabarnia españolista y el interior independentista, y en Girona, principal feudo ‘indepe’. En estos casos, los incrementos fueron del 21,6% y del 10,6%, respectivamente.

En cambio, en Barcelona y Girona, estos porcentajes fueron del 6,8% y el 6,5%. Sin embargo, se trata de variaciones interanuales, con lo que si se observan las cifras absolutas, el resultado es que la mayor parte de las exportaciones catalanas y del país (el 19,8% del total) parten de Barcelona.

Lo que tampoco parece variar es el foco exportador en Cataluña. Los productos químicos, los bienes de equipo y, sobre todo, el sector del automóvil son los que más tiraron de sus ventas exteriores en 2017, como en el ejercicio anterior.

El peligro estaba en casa

Antes incluso de la celebración del 1-0, las organizaciones empresariales vivieron semanas de agitación por las consecuencias que el desafío independentista podría tener sobre la actividad económica de la comunidad autónoma y, especialmente, sobre las cuentas de resultados de las compañías. Tras el referéndum los miedos se exacerbaron y Cataluña vivió un auténtico éxodo, con cambios de sede social y fiscal por doquier.

En ese contexto, y pese a que los peores pronósticos no se han llegado cumplir, lo cierto es que los resultados del comercio minorista reflejaron al cierre del año un ligero repunte en el conjunto de España, pero un descenso del 0,2% en Cataluña, solo acompañado de un descenso similar en Extremadura, y del 0,1% en el País Vasco. El peligro estaba en casa.