Volver a las aulas a partir de los 40 años es algo que causa cada vez menos sorpresa. Es el caso de aquellos atrapados por el desempleo de larga duración por falta de formación a partir de la cuarentena, que no ven otra forma de buscar empleo que reciclarse. Ya nadie lo discute, hay que darles un reciclaje para que salgan del pozo. Pero cada vez más también el de los que, trabajando y con la vida encarrilada, deciden seguir mejorando sus competencias. Para unos, es el camino para subirse al carro del mercado laboral de hoy y para otros la forma de seguir en el mundo o aspirar al empleo del mañana.

El último titular lo ha dado la CEOE. Como publica este martes el diario Expansión, la patronal ha propuesto al Gobierno y los sindicatos la posibilidad de abrir el contrato de formación y aprendizaje a los parados mayores de 45 años que hayan agotado su prestación.

Sin embargo, esta llamada no suena tanto a medida desesperada, si se tiene en cuenta que algo similar está ocurriendo de forma natural en otros ámbitos. De acuerdo con el I Informe sobre el perfil del estudiante de postgrado, realizado por el IMF Business School a partir de las más de 16.000 matriculaciones realizadas en los dos últimos años en dicha escuela, el 47% de los alumnos tiene más de 40 años.

Hay más estudiantes de postgrado de 50 años o más que ‘millennials’

Más aún, la proporción de alumnos de 50 años o más, del 13%  supera al de los conocidos como ‘millennials’, que no superan el 12%.

Entre ellos los hay que están en desempleo, pero muchos también que estudian pese a estar trabajando. De hecho, el informe indica también que 8 de cada 10 estudiantes de postgrado están trabajando: el 75% en la empresa privada, el 3% en el sector público y un 2% por cuenta propia. Del lado del 25% restante, entre los que están en desempleo hasta un 43% son adultos tiene entre 30 y 39 año y un 23% son ‘millenials’.

¿Por qué estudiar a partir de los 40 años?

Según explica el IMF Business School esta evolución en la edad de los estudiantes de postgrado tiene una relación directa con el envejecimiento de la población. Es evidente que el número de personas centenarias irá en aumento y que la mitad de los españoles tendrá más de 50 años en la próxima década.

La mitad de los españoles tendrán más de 50 años en 10 años

Esto redunda en que disponemos de carreras laborales más largas por delante, en las que los cambios constantes requerirán un reciclaje permanente, y en que mantener un buen empleo será cada vez más parecido a tener una buena pensión después.

«El periodo formativo ha dejado de tener fecha de caducidad y las escuelas de negocios han abierto la puerta de la formación a generaciones vinculadas años atrás al cuidado de los nietos o las tardes de bingo  y los bailes de salón: los ‘babyboomers'», señala el informe.

El mundo no es el que era, nuestra formación tampoco

Para hacerse a una idea del reto que tiene por delante la generación que nació entre 1945 y 1970 cabe resumir que ellos no nacieron con Internet, sino con la máquina de escribir; llevaban las fotos a revelar y no tenían cámara digital; veían solo dos canales en la televisión y ésta no era inteligente; y su teléfono fijo ahora es móvil.

Sin embargo, este grupo de edad, mayoritariamente vive en pareja, ya no tiene cargas familiares y en muchos casos posee un alto poder adquisitivo. No sorprende por ello que se decanten por reciclarse a través de los cursos de postgrado.

Para los que buscan su primer empleo, los retos son quizás de más altura si se tiene en cuenta que el 85% de los trabajos que habrá en 2030 no se han inventado aún, según una estimación del Institut for the future (IFTF).

Lo resume el presidente de IMF Business School, Carlos Martínez, «la imagen del estudiante recién licenciado que acude a una escuela de negocios para especializarse y ampliar sus posibilidades de acceder al mercado laboral ha dado paso a una gran variedad de estudiantes que quieren seguir formándose en su edad adulta, no solo para ascender o buscar otro puesto mejor, sino por aumentar si conocimiento sobre nuevas áreas».