Duro Felguera avista una solución a su delicada situación. Pero el mercado la pone en cuestión. La compañía de ingeniería energética se hunde este jueves más de un 30% en bolsa, y ahonda en sus mínimos históricos, tras anunciar que ultima un plan de refinanciación en el que se incluiría una ampliación de capital por valor de entre 100 y 125 millones de euros.

La medida se antoja como un paso crítico para asegurar la viabilidad de una empresa zarandeada en los últimos tiempos por el elevado peso de su deuda y los problemas derivados de algunos negocios internacionales. Con la operación, Duro Felguera reduciría su deuda -que a cierre del tercer trimestre de 2017 se situaba en 267,6 millones de euros- a niveles de 85 millones, considerados manejables por la dirección del grupo, y conseguiría fondos para la puesta en marcha de nuevos proyectos.

Pero en el mercado persisten las dudas sobre el éxito de este plan. “No hay que dar por hecho que salga adelante debido a que la operación requiere la aprobación del consejo, y este, según prensa, se encuentra dividido”, advierten en Banco Sabadell, donde recomiendan mantenerse fuera del valor hasta que exista más claridad sobre el proceso de refinanciación del grupo.

Las divisiones en el seno del consejo podrían dificultar la aprobación de la ampliación de capital

Para sacar adelante su estrategia de supervivencia, además de obtener los apoyos suficientes en el consejo, Duro Felguera necesita atraer a nuevos inversores, interesados en aportar los alrededor de 100 millones que se consideran necesarios para mantener en funcionamiento la empresa. En este sentido, en los últimos meses han surgido informaciones sobre el interés de algunos empresarios asturianos, encabezados por el propietario de Kiss FM, Blas Herrero.

En cualquier caso, como reconoció la propia compañía, si se llegara a ejecutar la ampliación de capital, probablemente implicaría una gran dilución para los actuales accionistas de Duro Felguera, que verían reducida su posición en el accionariado a la mínima expresión.

Aunque los términos de la ampliación de capital están por determinar, algunas informaciones cifran en el entorno de los 0,13 euros por acción el precio al que se venderían los nuevos títulos, lo que representa un descuento superior al 50% respecto a su cotización actual.

Fuentes conocedoras de las operaciones aseguran que el pasado noviembre el grupo de ingeniería estuvo cerca de poner en marcha una ampliación para la que se barajaban precios de 0,20 euros por título, pero las disputas internas en el consejo y las dificultades para forzar la salida del presidente Ángel del Valle bloquearon el proceso y han dilatado las negociaciones.

Posteriormente, el reconocimiento de una serie de deterioros en su balance, por un importe aproximado de 200 millones de euros, ha agudizado las dificultades de Duro Felguera, sobre cuyo futuro ha llegado a sobrevolar en los últimos meses el fantasma del concurso de acreedores.

Las acciones de Duro Felguera acumulan un retroceso del 93% en los últimos tres años, lo que ha reducido su valor de mercado a poco más de 40 millones de euros, frente a los cerca de 1.000 millones de euros en que se valoraba en 2011.