Economía

Santander, el banco más expuesto a la crisis de la cúpula de El Corte Inglés

Es el acreedor de en torno a 600 millones y controla el 51% de la financiera del gigante del consumo

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Santander, el banco más expuesto a la crisis de la cúpula de El Corte Inglés
Ana Botín, presidenta de Santander.

Ana Botín, presidenta de Santander. Santander

Resumen:

La crisis interna que atraviesa El Corte Inglés pone en el punto de mira a Santander.

El banco que preside Ana Botín es uno de los mayores acreedores del gigante del consumo, con en torno a 600 millones de euros comprometidos, y su principal socio, al controlar el 51% de la financiera, uno de los negocios más lucrativos del grupo.

La doble vinculación del banco con El Corte Inglés, como socio y acreedor, es una fuente de incertidumbre en la Ciudad Financiera de Santander.

 

La crisis interna que atraviesa El Corte Inglés pone en el punto de mira a Santander. El banco que preside Ana Botín es uno de los mayores acreedores del gigante del consumo, con en torno a 600 millones de euros comprometidos, y su principal socio, al controlar el 51% de la financiera, uno de los negocios más lucrativos del grupo.

La financiera es líder en España en créditos al consumo y le aporta más de 33 millones de euros sobre el beneficio total del grupo de 160 millones. Controlada por Santander, es líder en España en el segmento de créditos destinados a los bienes de consumo, tras haber experimentando un importante crecimiento en los últimos años. Desde finales de 2013, coincidiendo con la compra de la participación de control por parte del grupo de origen cántabro, el volumen de financiación se ha disparado más del 20%, pasaddo de 570 millones a superar un riesgo vivo de 700 millones de euros.

Santander es, además, el banco que, junto Goldman Sachs y Bank Of America Merrill Lynch, posibilitó la refinanciación de la deuda de 3.650 millones de euros el pasado mes de enero. Más allá de la banca internacional, Santander es, de lejos, la entidad española con más intereses comprometidos con el futuro de El Corte Inglés, ya que el resto de bancos nacionales aseguraron entre 125 y 250 millones de euros en la citada refinanciación.

La doble vinculación del banco con El Corte Inglés, como socio y acreedor, es una fuente de incertidumbre en la Ciudad de Santander. “A corto plazo no vemos riesgos, pero sí nos debemos monitorizar cómo puede influir en la evolución del negocio la guerra interna que vive El Corte Inglés. Hoy es una compañía totalmente saneada que, tras la última refinanciación, está yendo razonablemente bien, pero todo este ruido es inesperado y, como mínimo, pone en riesgo el acceso a la financiación del grupo”, señalan fuentes financieras.

El Corte Inglés planeaba realizar la emisión de deuda por hasta 1.200 millones de euros entre junio o julio para amortizar el préstamo reducir los costes de financiación. Sin embargo, “ahora la incertidumbre hace que sea muy complicado que los bonistas respalden la operación y, si lo hacen, exigirán un precio mucho mayor al que se fijaría en un escenario de estabilidad accionarial”.

El presidente Dimas Gimeno será cesado previsiblemente en junio y, en todo caso, antes de la celebración de la Junta General de Accionistas de agosto, después de que el 70% del capital del grupo le haya retirado su apoyo, informa Efe. Las mismas fuentes subrayan que la mayoría del máximo órgano de decisión de la compañía desea “un relevo rápido al frente de El Corte Inglés”.

El objetivo, han dicho, es devolver cuanto antes la normalidad a los órganos de decisión de la compañía, cuya gestión, no obstante, “no se está viendo afectada” por la lucha de poder entre Gimeno, que accedió al cargo por deseo de su tío Isidoro Álvarez, y la citada mayoría del capital, encabezada por sus primas Marta y Cristina Álvarez.

Gimeno accedió a la presidencia del grupo tras el fallecimiento de su tío Isidoro Alvarez en septiembre de 2014 y gobernó la compañía hasta octubre de 2015, cuando, por unanimidad, el consejo le quitó las funciones ejecutivas para repartirlas entre Del Pozo y Nuño de la Rosa, dos ejecutivos de larga trayectoria en el grupo.

Relevo controvertido

Entonces, Gimeno, cuya gestión chocó con los cimientos del grupo, asumió el cargo de “presidente no ejecutivo”, una figura que nunca antes había existido dentro de El Corte Inglés, donde los sucesivos presidentes siempre han estado al cargo del día a día de la compañía.

Entre los accionistas que reclaman su cese destacan la Fundación Areces (37,39 % del capital), Cartera Mancor (7 %) e IASA, que aglutina el 22,18 % del capital y que en un 70 % está controlada por las hermanas Marta y Cristina Álvarez.

En IASA participan también Gimeno, que tiene el 2,8 % de El Corte Inglés, y su madre y tío, María Antonia y César Álvarez (hermanos de Isidoro Álvarez), que poseen el 4,2 %.