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Alarma por el recibo de luz: el Gobierno preveía una rebaja de electricidad y será un año de los más caros

El mercado de futuros de la electricidad se dispara y auguran una fuerte subida hasta final de año. Los precios mayoristas de la energía representan cerca de un 35% de la factura de luz que pagan los consumidores.

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Alarma por el recibo de luz: el Gobierno preveía una rebaja de electricidad y será un año de los más caros
El mercado de futuros augura una subida de los precios de la electricidad en 2018.

El mercado de futuros augura una subida de los precios de la electricidad en 2018. Flickr | Zaldi Fabia

Resumen:

El Gobierno augura, o auguraba, que los precios de la electricidad se abaratarían este año. Tras un 2017 en el que la electricidad subió un 31% y el recibo de la luz que pagan lo hizo en un 10%, el Ministerio de Energía confiaba que en 2018 tanto el mercado mayorista de energía como la factura final se moderarían gracias a una climatología más favorable.

Pero ni la electricidad está bajando como se esperaba y las previsiones para lo que queda de año incluso anticipan que habrá una nueva subida.

Las alarmas han saltado porque el mercado de futuros se han disparado y auguran una subida importante de la electricidad en los próximos meses. Y es que en los mercados de futuros se están cerrando contratos para entregar electricidad en el tercer y cuarto trimestre de este año con precios por encima de los 60 euros MWh.

La Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE) augura que el precio medio del mercado eléctrico alcanzará los 53,6 euros por MWh en 2018, un 2,6% por encima que el año pasado. La estimación de Francisco Valverde, consultor especializado en el sector eléctrico, es aún peor y apunta a un precio medio de 54,88 euros MWh, un 5% más que en 2017.

La subida del precio de la electricidad tiene un impacto directo en el recibo final que pagan los más de 11 millones de consumidores españoles que tienen contratada la tarifa regulada de luz (conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor, PVPC).Y también acaban arrastrando de manera diferida a los 14 millones que tienen contratos de luz en el mercado libre.

Así que las subidas que se auguran de la electricidad en relación a 2017, que ya fue un mal año con precios al alza, anticipan una nueva subida de la factura que pagan los consumidores.

El Gobierno augura, o auguraba, que los precios de la electricidad se abaratarían este año. Tras un 2017 en el que la electricidad subió un 31% y el recibo de la luz que pagan lo hizo en un 10%, el Ministerio de Energía confiaba que en 2018 tanto el mercado mayorista de energía como la factura final se moderarían gracias a una climatología más favorable. Pero ni la electricidad está bajando como se esperaba y las previsiones para lo que queda de año incluso anticipan que habrá una nueva subida.

El año pasado el desplome de la producción hidroeléctrica por la sequía y la caída de la eólica obligaron a utilizar de manera intensiva tecnologías más caras, como gas natural y carbón, para generar electricidad. El resultado fue que 2017 fue el año con la electricidad más cara en una década, con un precio medio de 52,24 euros por megavatio hora (MWh).

La climatología en lo que va de 2018, en principio, serviría para confirmar el optimismo del Gobierno: está creciendo con fuerza la producción de los embalses y de la eólica, que sirven para contener los precios en el mercado mayorista eléctrico (conocido como pool), en el que que traders y compañías eléctricas compran y venden la electricidad.

Pero su efecto se estaría viendo compensado por el parón de dos nucleares (que también abaratan el precio) durante más de dos meses y por la subida del gas natural y el carbón, al calor del alza del petróleo. El precio medio del mercado mayorista del mes de abril ha sido de 42,7 euros por MWh, un 6,2% más que en marzo.

Los futuros se disparan

Sin embargo, las alarmas han saltado porque el mercado de futuros -en los que generadores, inversores y traders intercambian electricidad para entregarla en un plazo determinado a un precio fijado de manera anticipada- se han disparado y auguran una subida importante de la electricidad en los próximos meses.

Y es que en los mercados de futuros se están cerrando contratos para entregar electricidad en el tercer y cuarto trimestre de este año con precios por encima de los 60 euros MWh y los contratos anuales para 2019 han escalado hasta un máximo de 53,5 euros MWh. Unos incrementos que los brókeres vinculan con las subidas del gas, el carbón y de los derechos de emisión de CO2, según la agencia especializada Montel.

Las previsiones para el conjunto del año, combinando el comportamiento del mercado mayorista hasta ahora y la cotización de los futuros de próximos trimestres, anticipan subidas. La Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), que agrupa a casi una treintena de empresas con 82 factorías en España, augura que el precio medio del mercado eléctrico será el más caro en una década y alcanzará los 53,6 euros por MWh en 2018, un 2,6% por encima que el año pasado.

La estimación de Francisco Valverde, consultor especializado en el sector eléctrico, es aún peor y apunta a un precio medio de 54,88 euros MWh, un 5% más que en 2017. Si se confirma el dato, el de este año sería el segundo mayor precio en dos décadas.

Sube la electricidad, sube la luz

La subida del precio de la electricidad tiene un impacto directo en el recibo final que pagan los más de 11 millones de consumidores españoles que tienen contratada la tarifa regulada de luz (conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor, PVPC).Y también acaban arrastrando de manera diferida a los 14 millones que tienen contratos de luz en el mercado libre.

La evolución del precio de la energía representa en torno a un 35% del importe del recibo de la luz que pagan los consumidores con tarifa regulada (el resto de la factura la componen los peajes de acceso con un peso del 45% y los impuestos con el 20% restante). Así que las subidas que se auguran de la electricidad en relación a 2017, que ya fue un mal año con precios al alza, anticipan una nueva subida de la factura que pagan los consumidores.