El Gobierno de Andorra y su sistema financiero están en plena campaña para lavar su imagen. En los últimos siete años el Principado ha hecho los deberes para adaptar su legislación en materia fiscal y bancaria a los estándares europeos. Trata de eliminar el estigma de paraíso fiscal que aún forma parte del imaginario colectivo, especialmente, tras la intervención de BPA -y liquidación de su filial en España Banco Madrid-, al ser acusada de blanqueo de capitales por el Tesoro de EEUU en 2015.

La realidad es que Andorra no forma parte de la lista negra de la OCDE desde 2010 y, aunque el año pasado todavía estaba en el punto de mira de la Unión Europea y formaba parte de la watchlist (bajo vigilancia), la asociación de bancos andorranos confía en que en la próxima actualización del documento, a lo largo de este año o principios del próximo, deje de formar parte del mismo.

Para trasmitir al mundo la nueva realidad andorrana, el Gobierno de la región y Andorran Banking, la patronal del sector financiero, acaban de iniciar su gira por las principales plazas financieras de Europa. El martes organizaron el primer encuentro en Madrid para exponer ante la comunidad inversora cómo su sector bancario compite ya con las mismas reglas de juego que el resto de bancos europeos.

Ante 150 profesionales, el ministro de Finanzas de Andorra, Jordi Cinca, y la representante de Andorran Banking, Esther Puigcercós, explicaron la evolución constante del sector en términos de transparencia en materia fiscal y homologación internacional.

El encuentro es el primero que el lobby andorrano organiza fuera de su territorio. Y, en el segundo semestre de este año, Gobierno y patronal planean recorrer Londres, París y Fráncfort para subrayar la solvencia de su sistema financiero -que representa el 21% del PIB del Principado- , explicar su adaptación a toda la normativa europea y remarcar su voluntad de colaborar con todos los organismos internacionales y países en materia fiscal con un objetivo claro: evitar el fraude y el blanqueo de capitales.

En este contexto, Cinca calificó de “reto tremendo” la adaptación de un país de apenas 80.000 habitantes a la avalancha de normativa europea. “Introducir MIFID, la directiva de medios de pago, los requisitos de solvencia, contabilidad, supervisión… Es un esfuerzo enorme para un país y sector pequeño, pero lo hemos hecho desde el convencimiento de que Andorra tenía que dar esos pasos”, aseveró.

Intercambio automático de datos fiscales

El titular de Economía adelantó que en septiembre se iniciará el intercambio automático de información fiscal con España, algo que hasta ahora se realizaba únicamente bajo demanda. Dicho intercambio automático será efectivo el primer año con 41 países -todos los de la Unión Europea y otros 13 de la OCDE- y se ampliará durante los ejercicios posteriores.

El ministro, sin embargo, no perdió la ocasión para remarcar las ventajas de asentarse en la región cuyo tipo impositivo general se sitúa en el 10%, en línea con Malta y ligeramente por debajo del de Irlanda. “El marco impositivo es uno de los rasgos diferenciales que contribuye a hacernos atractivos cuando un inversor a de escoger destino en el que trabajar”, señaló.

Cinca subrayó el potencial del país como destino de inversión. “Todavía somos un país desconocido a pesar de que hemos abierto nuestra economía en el mundo y hemos dado los pasos necesarios hasta la completa homologación internacional, incorporando a nuestra legislación las normas más exigentes en materia de transparencia”, manifestó.

Puigcercós, como representante de los cinco bancos que operan en el Principado, enfatizó la fortaleza de un sistema financiero que, pese a la adversidad y la mala imagen que proyecto al mundo el escándalo de BPA, está creciendo y tiene presencia en 13 jurisdicciones a nivel internacional. “Las entidades del país siguen aumentando el volumen de recursos gestionados y somos optimistas con el futuro”, aseguró. “La innovación tecnológica se ha convertido en una prioridad para el sector como así demuestra la inversión de los cerca de 40 millones de euros realizada en el ejercicio anterior”, añadió.

También apoyó la causa andorrana Ramón López, director general de la Autoridad Financiera Andorrana (AFA), regulador del sistema financiero en la región. “Se ha trabajado mucho y de manera muy decidida para llegar al nivel de homologación en el cual nos encontramos ahora, donde todo el mundo reconoce nuestras medidas en favor de la lucha contra el blanqueo de capitales y en favor de la transparencia”, aseguró.

Más transparencia y regulación

Andorra cambió el chip en 2009 y comenzó a dar pasos para adaptarse a un mundo global en el que el secreto bancario formaba parte del pasado. En marzo de ese año firmó la declaración de París a través de la cual fijó un calendario de reformas legislativas para facilitar los requerimientos de la OCDE en materia de transparencia. Unos meses más tarde, en septiembre, aprobó la ley 3/2009 de intercambio de información en materia fiscal con solicitud previa.

A finales de 2010, aprobó un impuesto sobre sociedades, sobre las rentas de la actividades económicas y sobre la renta de los no residentes. En junio de 2011 firmó el Acuerdo Monetario con la Unión Europea para convertir el euro en moneda del Principado. Junto a ello, llegó a un acuerdo con el Banco de España para mejorar la colaboración entre ambos supervisores.

En 2014 aprobó una Ley de impuestos sobre IRPF y adoptó la declaración de la OCDE relativa al intercambio automático de información.

El 5 de 2017, Andorra superó el examen de la UE y dejó de formar parte de la lista de países no cooperantes. Además, aprobó la tipificación del delito fiscal y a dio luz verde a una nueva ley de prevención y lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación al terrorismo.